Asesinos
Por TESPIS
En el recién renovado y cómodo Foro del Centro Cultural de la Diversidad, se presenta ASESINOS, un thriller escrito y dirigido por Carlos Armando.
Debo decir que a mi las obras que se anuncian con uno o varios chicos en ropa interior o desnudos me inspiran gran desconfianza. Cuando a mediados y finales de los años ochentas, comenzaron a proliferar los foros independientes, se hizo una “abundancia” de obras gay, en la que siempre se encueraban a la menor provocación y siempre, los personajes eran prostitutos, infieles o enamorados de un heterosexual, un bisexual u otro gay, mas promiscuo que ellos. El otro modelo de Teatro Gay era el tema manoseadisimo de la aceptación. Desfilaron por la escena, curas, “chichifos” o prostitutos masculinos y toda la fauna imaginable de machitos mexicanos viendo destruida su virilidad por ser homosexuales, que siempre tenían, ademas, que ser promiscuos o mínimo infieles.
El discursito de la eterna infelicidad y soledad gay, ademas de la eterna cantaleta de la promiscuidad, ademas de los desnudos mas o menos buenones a la menor provocación, solo consiguió hartar a un publico que emigro de nuevo a teatro convencional, al no encontrar en el Teatro Gay “algo” que les significara “algo”.
Hablo de Teatro Gay, porque, pese a la eterna cantaleta de que solo hay buen teatro o mal teatro, si se puede hablar de que hay hechos escénicos creados por artistas gay, dirigidos a la comunidad gay. Algunos son buenos ejercicios que comunican y divierten, recordaría ahora “La Fiesta” o podemos hablar de los Shows de Las Hermanas Vampiro o de Carlos Bieletto. En estos últimos casos, pueden ser tan divertidos a veces que rompen la barrera del ser para publico gay y divierten a propios y extraños como la ultima época de “Desde Gayola”.
Pero no podemos negar que tienen un “calo” y una serie de guiños que son incomprensibles al publico si este no tiene, al menos, contacto frecuente con personas gay. Algunos espectáculos son tan crípticos que ni siquiera los entiende toda la comunidad gay sino solo un sector. Algo así como el teatro regional de Merida que solo es para yucatecos.
ASESINOS, la obra que nos ocupa, aunque usa la estructura del Thriller, en genero seria un melodrama pese a que su autor la confunde con pieza, lo que no es ni de lejisimos. Decíamos, aunque usa una estructura policíaca con relato fragmentario, es un relato anticuado de la historia de un grupo de personajes gay, un chichifo, un gogo dancer, otro gogo dancer que es ademas dueño del antro y otro chichifo, que ademas es gogo dancer... ah caray, como que todos son el mismo personaje, en fin. Todos unidos en torno a su relación con un personaje que no aparece, un tal Hugo que les pone el cuerno a todos o bien los engaña, o bien los roba. Repite Carlos Armando, el ochentero esquema de que la comunidad gay esta compuesta exclusivamente de rateros, ladrones, prostitutos o curas que compran favores de chichifos.
¿Otra vez?, caray, hasta cuando van a repetir lo mismo. Ademas parece que estamos viendo una tercera o cuarta copia de “Los Chicos de la Banda” región 4. Si en Estados Unidos nadie volverá a poner esa obra porque, aunque en su época exponía la realidad de la existencia de una sociedad gay que no solo se divertía, su mensaje hoy resulta retrogrado y homofóbico. Pues acá seguimos en la misma idea, ser gay es ser escoria.
La dirección emplea solamente una indicación de lugares con cambio de sillones en una segunda área oculta por una cortina al fondo y un par de cubos practicables para indicar los separos de la policía. Caramba, hasta el judicial “mata putos” es ochentero en discurso y movimientos.
Intencionalmente lenta para “dar intensidad”, se presenta sin intermedio pero con unos oscuros inmensos entre cada escena.
El elenco esta integrado por cuatro actores mas bien atractivos y algunos muy atractivos, mas el judicial, necesariamente un actor corpulento.
Humberto Carlos, con seguridad el mejor cuerpo, lucha para darle intensidad a su papel, pero solo crea una imagen confusa, no sabemos al final si compadecerle por ser engañado o darle un zape por su comportamiento sangrón y soberbio, incluso chantajista con sus clientes. Sin embargo se queda en la superficie, varios matices se le escapan totalmente lánguidos y sin chiste. León Pablo, emplea tics y recursos muy del Método, pero aun así su actuación de “soy gay pero no lo admito” ,otra vez el tema del closet del que no salimos los mexicanos, resulta hasta ingenua. Si a eso le sumamos ser el dueño de un antro al que un gogo, o sea su empleado, lo pone como chancla, pues ya no entendí. Esto es un error de dramaturgia pero también hay que ponerle técnica actoral. Cesar Herrera se va al cliché del gay que es gogo y es un amargado por su terrible antecedente familiar. Obvio es una especie de versión rosa de Teresa pero en región 27. También externo y sobre simplificado. Alvaro Ros Tor hace al chichifo de experiencia que ademas enseña maldades al tremendito Hugo que nunca vemos. Y el también da la idea criminal. Aunque lo intenta con toda honestidad, su villano se queda en Malo de Malolandia, con sus movimientos lentos y sus miradas oblicuas. Como sucede con el judicial de Emilio Hernández, solo apoyado en su tipo físico pero sin entrañas.
Debo decir en descargo de los jóvenes actores, que se percibe un compromiso autentico. Realmente están comprometidos y dan lo mejor de si, aunque adolecen de deficiencias técnicas que no les permiten cubrir un discurso escénico, dramático y de puesta, muy anticuado. Ademas de que tienen unas agradables presencias físicas para aquellos que solo buscan un taco de ojo, para estos espectadores si hay que ver.
En resumen, si quiere pasar un ratito aceptable en un teatro, insisto, viendo un espectaculo gay, puede darse una vuelta, no dudo que habra a quien le agrade.
Nuestro, de verdad, afectuoso consejo, es que hay que actualizarse en técnicas actorales y sobre todo dramáticas y de puesta. Es un heroísmo hacer teatro y mas teatro gay. Adelante, pero deben revisar el discurso.
miércoles, 19 de octubre de 2011
viernes, 23 de septiembre de 2011
Lados los del actor. ¿Y esto que es?
Lados los del actor, ¿Y esto que es?
Por
TESPIS
Si hay algo cierto en mi gusto personal es mi predilección por la vanguardia y el avance escénico. Claro que esto contiene el riesgo de ver de vez en cuando verdaderas mafufadas, entendiéndose por esto espectáculos que no aportan nada pero que son motivo de estudio y justificación de becas y presupuestos.
La función de la CNT es también tomar riesgos creativos, algunos salen, otros no. El resultado final de “Lados los del actor” no puedo negar decir que es de una factura profesional y bien realizado, pero, de que hubo pifias que bien pueden darle en la torre al concepto, eso también.
Este espectáculo de Alberto García, con Carmen Mastache, Emma Dibb, Erika de Llave, Luis Rabago y Marcela Aguilar es uno de esos semi- happenings teatrales, enclavados en la moda de dramaturgia de lo real. Vamos a decirlo en palabras simples.
De manera evidente, el día de hoy tenemos dos tipos de espectáculos teatrales, los que llevan una Dramaturgia de Historia que es la que cuenta una historia de alguna manera y que es el teatro que ha visto y disfrutado la mayoría de nosotros y la Dramaturgia de Acciones, que podemos decir se inicio con el teatro del absurdo y se extrema después de la evolución propuesta por Grotowsky y Barba entre otros. Este segundo tipo es un espectáculo que hilvana acciones escénicas, con o sin texto, con relación temática o sin ella y que pretenden encontrar nuevas lineas de comunicación con el publico, nuevas formas de narrativa escénica y nuevas rutas para explorar en términos de el quehacer actoral o de dirección. Un espectáculo de dramaturgia de acciones bien logrado despierta un estado emocional en el publico y un interés absoluto. Hoy muchos dicen hacer dramaturgia de acciones.
En este espectáculo, hubo la buena idea de tratar de establecer comunicación con el publico vía celular por mensajes de texto. De hecho solicitan revises que este encendido y con señal. Hasta ahí todo bien e interesante. Luego dan la tercera llamada en francés, ingles y español. ¿Sera que se la llevaran a Europa? Que miedo la verdad.
A partir de ahí, el actor y las actrices, que comienzan sentados entre el publico vestidos de negro y con una nariz de payaso inician con monólogos una serie de reflexiones mas o menos hilvanadas sobre un director que quiere hacer un homenaje a varios dramaturgos mexicanos, cada una de las actrices habla de lo que le representa su personaje. Se reflexiona sobre la violencia y empiezan a llegar los mensajes. Comprobé ya en casa que el staff considero que todo el publico tiene un celular mínimo Blackberry con acceso a Internet. Mi cel solo es teléfono y no me interesa el acceso a web pues estoy conectado todo el tiempo vía laptop, por lo que me mandaron varios que leí hasta llegar a casa. Algunos de estos mensaje te dicen “Pregúntale a la actriz como esta su familia”. Actoralmente el espectáculo es notable pues la actuación a corta distancia, prácticamente pegados cachete con cachete al publico, es muy difícil, y lograr ahí emociones intensas veraces es en términos de actuación aterrador para actrices y actor. Digno de3 elogio que lo logran y muy requetebién.
Interesante que la obra carece de personal técnico, la compañía maneja a vista del publico, el equipo de audio y video computarizado, ignoro si era la intención pero, ver desplegados los fragmentos de video con los que interactuan de manera obvia, haciendo que supiéramos que pedacito venia después se puede resolver de otra manera técnica mas practica, en términos de video. No entendí el porque de usar así los clips video grabados.
Se canta bastante. Podríamos definir que es un Musical con Forma de Revista pues es música no escrita para este espectáculo, profundamente vanguardista.
Pero pese al trazo que sube y baja a los actores escenario, envuelve las piernas de una actriz con diurex “de a devis”, mensajes telefónicos que te dicen, este espectáculo ha sido secuestrado, usted esta en una butaca segura no se levante, etc. El elenco deslomándose en intensidad y emociones. El resultado es muy superficial.
Esto es un show mafufo. Se percibe que debe tener una de esas justificaciones que logro que parte del presupuesto dela CNT se le destinara, pero francamente no pasa nada. Son dos horas de cosas absurdas y el teatro del absurdo lleva décadas superado. Hay momentos de comedia. Al final te piden no aplaudir y no moverte hasta que te indiquen y claro que el respetable aplaudió y se salio.
Como investigación del uso escénico de los mensajes de email y celular me parece valido, pero, no se puede pensar unificando la tecnología de todo el publico a Blackberry conectado a web. O a semi inventar una, semi historieta sobre un teatrista mediocre con dos alumnas, que se va a España y sus alumnas también y una termina de puta, pensando que nos vamos a identificar o a cuestionar algo de nada.
Una chambonada útil solo para que el director obtenga una beca el año que viene o que sea miembro del grupo de creadores escénicos de Conaculta donde al parecer la idea sigue siendo hacer espectáculos obtusos y aburridos y que sobre todo deben ser incapaces de recuperar su inversión.
Si le gusta mucho la vanguardia, vaya con reservas y un Blackberry. Si le gusta que le cuenten una historia y emocionarse y divertirse. No tiene nada que hacer ahí
Se presenta en el Foro de las Artes en el CENART los fines de semana.
Por
TESPIS
Si hay algo cierto en mi gusto personal es mi predilección por la vanguardia y el avance escénico. Claro que esto contiene el riesgo de ver de vez en cuando verdaderas mafufadas, entendiéndose por esto espectáculos que no aportan nada pero que son motivo de estudio y justificación de becas y presupuestos.
La función de la CNT es también tomar riesgos creativos, algunos salen, otros no. El resultado final de “Lados los del actor” no puedo negar decir que es de una factura profesional y bien realizado, pero, de que hubo pifias que bien pueden darle en la torre al concepto, eso también.
Este espectáculo de Alberto García, con Carmen Mastache, Emma Dibb, Erika de Llave, Luis Rabago y Marcela Aguilar es uno de esos semi- happenings teatrales, enclavados en la moda de dramaturgia de lo real. Vamos a decirlo en palabras simples.
De manera evidente, el día de hoy tenemos dos tipos de espectáculos teatrales, los que llevan una Dramaturgia de Historia que es la que cuenta una historia de alguna manera y que es el teatro que ha visto y disfrutado la mayoría de nosotros y la Dramaturgia de Acciones, que podemos decir se inicio con el teatro del absurdo y se extrema después de la evolución propuesta por Grotowsky y Barba entre otros. Este segundo tipo es un espectáculo que hilvana acciones escénicas, con o sin texto, con relación temática o sin ella y que pretenden encontrar nuevas lineas de comunicación con el publico, nuevas formas de narrativa escénica y nuevas rutas para explorar en términos de el quehacer actoral o de dirección. Un espectáculo de dramaturgia de acciones bien logrado despierta un estado emocional en el publico y un interés absoluto. Hoy muchos dicen hacer dramaturgia de acciones.
En este espectáculo, hubo la buena idea de tratar de establecer comunicación con el publico vía celular por mensajes de texto. De hecho solicitan revises que este encendido y con señal. Hasta ahí todo bien e interesante. Luego dan la tercera llamada en francés, ingles y español. ¿Sera que se la llevaran a Europa? Que miedo la verdad.
A partir de ahí, el actor y las actrices, que comienzan sentados entre el publico vestidos de negro y con una nariz de payaso inician con monólogos una serie de reflexiones mas o menos hilvanadas sobre un director que quiere hacer un homenaje a varios dramaturgos mexicanos, cada una de las actrices habla de lo que le representa su personaje. Se reflexiona sobre la violencia y empiezan a llegar los mensajes. Comprobé ya en casa que el staff considero que todo el publico tiene un celular mínimo Blackberry con acceso a Internet. Mi cel solo es teléfono y no me interesa el acceso a web pues estoy conectado todo el tiempo vía laptop, por lo que me mandaron varios que leí hasta llegar a casa. Algunos de estos mensaje te dicen “Pregúntale a la actriz como esta su familia”. Actoralmente el espectáculo es notable pues la actuación a corta distancia, prácticamente pegados cachete con cachete al publico, es muy difícil, y lograr ahí emociones intensas veraces es en términos de actuación aterrador para actrices y actor. Digno de3 elogio que lo logran y muy requetebién.
Interesante que la obra carece de personal técnico, la compañía maneja a vista del publico, el equipo de audio y video computarizado, ignoro si era la intención pero, ver desplegados los fragmentos de video con los que interactuan de manera obvia, haciendo que supiéramos que pedacito venia después se puede resolver de otra manera técnica mas practica, en términos de video. No entendí el porque de usar así los clips video grabados.
Se canta bastante. Podríamos definir que es un Musical con Forma de Revista pues es música no escrita para este espectáculo, profundamente vanguardista.
Pero pese al trazo que sube y baja a los actores escenario, envuelve las piernas de una actriz con diurex “de a devis”, mensajes telefónicos que te dicen, este espectáculo ha sido secuestrado, usted esta en una butaca segura no se levante, etc. El elenco deslomándose en intensidad y emociones. El resultado es muy superficial.
Esto es un show mafufo. Se percibe que debe tener una de esas justificaciones que logro que parte del presupuesto dela CNT se le destinara, pero francamente no pasa nada. Son dos horas de cosas absurdas y el teatro del absurdo lleva décadas superado. Hay momentos de comedia. Al final te piden no aplaudir y no moverte hasta que te indiquen y claro que el respetable aplaudió y se salio.
Como investigación del uso escénico de los mensajes de email y celular me parece valido, pero, no se puede pensar unificando la tecnología de todo el publico a Blackberry conectado a web. O a semi inventar una, semi historieta sobre un teatrista mediocre con dos alumnas, que se va a España y sus alumnas también y una termina de puta, pensando que nos vamos a identificar o a cuestionar algo de nada.
Una chambonada útil solo para que el director obtenga una beca el año que viene o que sea miembro del grupo de creadores escénicos de Conaculta donde al parecer la idea sigue siendo hacer espectáculos obtusos y aburridos y que sobre todo deben ser incapaces de recuperar su inversión.
Si le gusta mucho la vanguardia, vaya con reservas y un Blackberry. Si le gusta que le cuenten una historia y emocionarse y divertirse. No tiene nada que hacer ahí
Se presenta en el Foro de las Artes en el CENART los fines de semana.
domingo, 30 de mayo de 2010
Las Sim ples Cosas
Las Simples Cosas
Cia. La Cebra Danza Gay
¨Por Tespis
Ni duda cabe que la Cebra es un grupo profesional de danza que ha encontrado su propio lenguaje a través de lo que podríamos llamar, con todas las reservas del caso, creación a partir de una orientación sexual. Han funcionado ya varios años y han llevado sus espectáculos a muy diversos foros. En esta ocasión su coreografo y director Jose Rivera formado en la danza moderna es un creativo acucioso y original.
El actual espectáculo “Las Simples Cosas” ofrece varias propuestas a través de una “historia” muy simple, un coreografo que interpreta el mismo Rivera, se enfrenta a diferentes bailarines y compañeros para al final reunir recuerdos y pasado, intentos y experiencias para quemar las naves y buscar rutas nuevas.
Lo que a simple vista sugiere un intento serio de renovar el propio lenguaje creativo. En este espectáculo se mezcla el dialogo, que es sabroso y picante. Un poco dentro del ya agotado “bitchy-talk” o sea charla entre perras, o sea platica jotita, que el mal teatro con temática gay se ha encargado de saturar, pero aun así sigue siendo efectivo en ocasiones. Es una corriente ya aceptada el no mantener un espectáculo dentro de los cánones de costumbre, ahora la danza se hace un poco teatro, el teatro un poco danza. Ya no hay rigidez en las fronteras.
De este modo en el pequeño foro “A Poco no” detrás del Teatro de la ciudad y frente a uno delos grandes crímenes del sexenio en materia cultural, la intentada desaparición del teatro Lírico el mas antiguo de nuestra ciudad, esta este foro intimo y un poco sobre las rodillas.
Pensado como un espectáculo para cabaret, Las Simples cosas esta fundado sobre canciones interpretadas por Chavela Vargas.
La ejecución es pulcra en todos los integrantes. El primer solo es bueno sobre variaciones diseñadas sobre una sola diagonal aunque no pasa de ser un buen ejercicio de solo contemporáneo. Lo siguiente que son una serie de duetos diagnósticos con rebozos semejando cabelleras son mas divertidos y originales. Pareciera que Rivera busco en este espectáculo hacer un poco el recuento de lo llevado a escena por su compañía. Una especie de revisión emocional de lo vivido a través de los años vuelto a expresar en arte. Pone así en su propia picota dancistica su gusto por Frida por ejemplo y su urgencia por dar un viso dancistico gay a elementos irónicos de la cultura nacional, por ejemplo su “versión” de la danza del venado.
Todo integra un espectáculo entretenido de poco mas de una hora de duración y que se puede ver con facilidad y agrado.
El espectáculo aunque abierto al publico adulto en general si esta un poco sectorizado. No es un espectáculo gay para gays, tampoco uno para publico en general, digamos que es adecuado para un publico con apertura mental gay o no.
Si usted quiere conocer un espacio alternativo y ver un show entretenido, vistoso y bien realizado acuda a verlo. Es una opción interesante.
Cia. La Cebra Danza Gay
¨Por Tespis
Ni duda cabe que la Cebra es un grupo profesional de danza que ha encontrado su propio lenguaje a través de lo que podríamos llamar, con todas las reservas del caso, creación a partir de una orientación sexual. Han funcionado ya varios años y han llevado sus espectáculos a muy diversos foros. En esta ocasión su coreografo y director Jose Rivera formado en la danza moderna es un creativo acucioso y original.
El actual espectáculo “Las Simples Cosas” ofrece varias propuestas a través de una “historia” muy simple, un coreografo que interpreta el mismo Rivera, se enfrenta a diferentes bailarines y compañeros para al final reunir recuerdos y pasado, intentos y experiencias para quemar las naves y buscar rutas nuevas.
Lo que a simple vista sugiere un intento serio de renovar el propio lenguaje creativo. En este espectáculo se mezcla el dialogo, que es sabroso y picante. Un poco dentro del ya agotado “bitchy-talk” o sea charla entre perras, o sea platica jotita, que el mal teatro con temática gay se ha encargado de saturar, pero aun así sigue siendo efectivo en ocasiones. Es una corriente ya aceptada el no mantener un espectáculo dentro de los cánones de costumbre, ahora la danza se hace un poco teatro, el teatro un poco danza. Ya no hay rigidez en las fronteras.
De este modo en el pequeño foro “A Poco no” detrás del Teatro de la ciudad y frente a uno delos grandes crímenes del sexenio en materia cultural, la intentada desaparición del teatro Lírico el mas antiguo de nuestra ciudad, esta este foro intimo y un poco sobre las rodillas.
Pensado como un espectáculo para cabaret, Las Simples cosas esta fundado sobre canciones interpretadas por Chavela Vargas.
La ejecución es pulcra en todos los integrantes. El primer solo es bueno sobre variaciones diseñadas sobre una sola diagonal aunque no pasa de ser un buen ejercicio de solo contemporáneo. Lo siguiente que son una serie de duetos diagnósticos con rebozos semejando cabelleras son mas divertidos y originales. Pareciera que Rivera busco en este espectáculo hacer un poco el recuento de lo llevado a escena por su compañía. Una especie de revisión emocional de lo vivido a través de los años vuelto a expresar en arte. Pone así en su propia picota dancistica su gusto por Frida por ejemplo y su urgencia por dar un viso dancistico gay a elementos irónicos de la cultura nacional, por ejemplo su “versión” de la danza del venado.
Todo integra un espectáculo entretenido de poco mas de una hora de duración y que se puede ver con facilidad y agrado.
El espectáculo aunque abierto al publico adulto en general si esta un poco sectorizado. No es un espectáculo gay para gays, tampoco uno para publico en general, digamos que es adecuado para un publico con apertura mental gay o no.
Si usted quiere conocer un espacio alternativo y ver un show entretenido, vistoso y bien realizado acuda a verlo. Es una opción interesante.
HAIRSPRAY 100 Funciones
Hairspray
Un musical no es fácil
Por Tespis
Después de chismes, desinformación y otras cosas, por fin pudimos ver en su función de 100 el Musical “Hairspray” en el siempre cómodo y bello teatro Manolo Fabregas.
Este musical triunfador en Broadway y sin duda uno de los mas exitosos de este nuevo siglo está inscrito dentro de la corriente del musical divertido y sin ninguna intención de trascendencia o profundidad. La historia de la gordita Tracy, que busca ser la estrella de su natal Baltimore, a través de un programa local de Tv. Donde conocerá al amor en Link y luchara por la integración racial en tele, todo esto salpicado con canciones estilo sesentas.
El éxito del musical en diferentes países ha sido definitivo. Hay buenas razones para ello.
Lo primero de un musical es el libreto y el de Hairspray recibió su Tony de Mejor libreto pues ademas de ser una historia divertida con un humor desbordante, se permite hablar de la integración racial y hace una critica directa al racismo, por lo que sorpresivamente hasta resulta actual. Utiliza la estructura clásica del musical, escena y después canción sobre el tema de la escena y números fuertes de presentación de cada personaje. Su escore es uno de los mas notables pues retoma el rock de los sesentas y lo reactiva con una serie de canciones que dicen mas en las letras de lo que uno mismo pueda suponer a la primera. También fue premiado en Broadway. Los personajes son entrañables, una gordita y su madre aun mas gorda, en un ambiente exótico ya por el tiempo pasado pero, aun entrañable y con mucho de memoria colectiva adentro. En fin, un producto que ciertamente es visible en cualquier país.
Ahora bien, una cosa es querer montar un éxito y otra lograrlo. Hay que decir que en términos de producción la versión de Hairspary México es prácticamente igual a la de Broadway, con algunas diferencias, cierto, pero eso ha ocurrido aquí con TODOS los montajes de reproducción que se hacen. Desde “Víctor, Victoria” a “Los Miserables”. La escenografía reproducida aquí por Salvador Nuñez hace un buen trabajo. Lo mismo puede decirse del vestuario realizado en México por Angelica García. Basado en el también premiado creado en Broadway por William Ivey Long. Algunas variaciones de menor importancia pero cumple en todos sentidos con efectividad. En ese mismo rubro se puede incluir el excelente trabajo de Jose Posada en el remontaje coreográfico, cuidadoso y efectivo lo que le da al musical el soporte vistoso que requiere. También se debe señalar la dirección musical de David Tort, precisa en su trabajo y sin error, lo que se extiende a su divertida direccion orquestal.
O sea que “Hairspray” pasa el examen de producción Aquí las pelucas son mas pequeñas y discretas que las enormes y explosivas del montaje original. Salvo esto cualquiera que quiera irla a ver y temía ver una producción distinta, pues no debe preocuparse, cuenta incluso con la pantalla de leds que ilumina el fondo del teatro.
Sin embargo la historia escénica reciente nos ha enseñado que una maquila por perfecta que esta sea, resulta una versión región 4 si no cuenta con una dirección eficiente. Aunque se intente la reproducción fiel esta resulta muerta si no hay dirección Ya paso con “Los Miserables”, con “El Fantasma de la Opera”, en “Hairspray” por desgracia la falta de dirección es mas que notable, llega incluso a lo ridículo. Para poder pasar a lo destacado paso a detallar lo que resulta el elemento mas disonante de la puesta, su propio creador y responsable. Miguel Angel Valles no peca solo de inconsciencia sino de absoluto descaro al asumir roles que no fue capaz de cubrir con solvencia o mínimo profesionalismo. La traducción y adaptación son terribles, capaces de transformar un texto divertido y libertario, en confuso, insípido, con localismos chilangos que contrastan con un intento de respetar la ubicación en Baltimore, (ciudad gringa donde comen “Puerco en Adobo” y otras botanas chilangas, de acuerdo a la adaptación) donde un espiritual cantado que habla de los recuerdos de una mujer que ha sufrido la discriminación racial se muda en una canción religiosa dirigida a Dios. (Por el mismo Dios Santísimo, no se vale tratar de hacer feliz a una actriz con determinadas creencias religiosas traicionando el sentido total de una obra) Con chistes contra gordas dichos por una gorda, Edna diciéndole a su propia hija “Mija...mona”. Chiste que no existe ni insinuado en el libreto en ingles. Resumen traducción y adaptación tache. Como ha sido también un problema endémico pues tampoco hay que azotarse contra la pared.
En dirección el resultado no es catastrófico por el espíritu del elenco y la estructura misma de la obra que se defienden de un trabajo inexistente y donde resulta obvia y desagradable la obsesiva compulsión del señor Valles por tratar de hacerse notar el mismo. Los actores fueron dejados al garete y cada uno trata de la mejor manera posible de salir adelante de acuerdo a sus capacidades y formación. Algunos lo logran, otros no. La disparidad en tonos dramáticos, donde solo dos están en el correcto, farsa, es total a lo largo y ancho de la puesta. Esta ausencia de dirección se nota en la ridícula intención de jugar al Ocesita manejando mas de un elenco lo que no asegura de ninguna manera, ni en OCESA ni aquí, la calidad de lo que va a ver el publico y los lamentables errores de casting.
Resumen, en dirección.. bueno, en eso que hizo ahí, tache absoluto e insalvable.
En el elenco como en todo, luces y sombras, en toda obra al menos una obra de estructura tradicional y ¡Oh cielos! Esta lo es, hay siempre un o una protagonista como es el caso. En esta obra la protagonista es Tracy, caramba hasta es la imagen del póster original, por eso solo sale parte de su rostro para disfrazar un poco pero evidenciar quien es la estrella del show. En este caso particular un personaje se resalta y es la interpretación por parte de un hombre del papel de la mama Edna pero, ya llegare a ello. Seguimos con Tracy, sin embargo aquí es tratado como un secundario que gira en torno a la mama y las otras estrellas, siendo que se trata al revés, la estelar es Tracy y al gravitar en torno al personaje correcto el resto se destaca, no como aquí que resulta en un batidillo confuso. Me toco ver a Denisha, chaparrita y simpática, con una gran voz y muchas ganas, pero muchas ganas no suplen técnica y preparación, aunque canta muy bien de verdad y baila con gracia, esto no basta. Denisha se esfuerza mucho y logra algo regular, careció de soporte para un papel tan fuerte e importante. El rol de Link, el galán del cuento me toco verlo con Hugo Serrano que de acuerdo al programa alterna funciones con Jose Joel en este caso esta correcto pues son actores con el mismo rango de edad y tipo pero, existen personajes que requieren de características especificas y en este caso Link necesita de un físico muy atractivo y un angelote para resultar agradables como la estrella Zach Efron que marca este rol a futuro, aunque Hugo Serrano canta bien y baila bien, su actuación también descuidada y el no estar en el rol por edad, ya es mayor para el papel, y tipo físico, no tiene ni mucho menos la galanura de un Zach Efron ni su carisma, pues le toca hacerla de galán con un resultado que no se cree nadie suponemos que el si. De nuevo tocamos el Tema Miguel Ángel Valles, si, en México tuvimos a alguien capaz de traducir, dirigir y actuar y se llamo Manolo Fabregas, pero el señor Valles no lo es ni estando en drogas. Lamentable resultado por la misma razón, primero no estar en cast, el rol de Edna lo han hecho actores de comedia no solo destacados sino muy conocidos para que funcione, Harvey Fierstein quien lo estreno es uno de los consentidos de Broadway donde incluso se da el lujo de presumir su orientación sexual, es gay, lo hizo Michael Ball en Londres el comparativo en México seria un, por la fama, un Mijares, lo vimos con Travolta. Todos al menos tienen 50 años. Valles esta lejos de esa edad y se nota, no tiene ni la carrera y calidad actoral de un Fierstein o la capacidad en canto de un Ball o la gracia bailando de un Travolta. Entonces... de nuevo el fantasma de una egomania que lo hace terminar de naufragar en lo que pudo ser y no fue el papel de su vida. Mas que lamentable. Patricio Castillo se ha caracterizado por la solidez y simpatía en sus trabajos y no es la excepción el esta en casting, simpático, apoyador. Su colmillo lo salva y se agradece su participación. En la villana Velma me toco ver a la experimentada y guapa Garda Santini, arrebata en sus números cantados, aunque esta seria y fuera de tono, un poco desigual pero cumple y bien, su presencia sin dudarlo se destaca. María del Sol como siempre una extraordinaria cantante aunque su actuación es mas que perezosa, por ahí uno o dos gestitos pero en cuanto habla se acabo la estrella, lastima tener que decir que esta gris. Jose Joel esta muy en cast y soporta el papel con solvencia, parejo, pues discute con Velma igual a como felicita a Tracy, pero estar en casting lo ayuda mucho. Un par de sorpresas; Hiromi, en una excelente Penny se robo por las buenas la función junto con Seaweed interpretado por un descollante Dante Hernandez. Ambos hicieron suyo el papel pese a no estar en cast, Hiromi no es gringa y Dante no es negro, pero aquí ambos entendieron, no se si por instinto, por suerte o el duende del teatro dijo estos dos si le van a atinar y los bendijo. Ambos están ideales, se les cree todo, se ven muy bien, sus chistes pegan, en resumen, por ellos basta pagar el boleto. Bravo, bravo, bravo. En la malvada zorrita Amber me toco ver a Carolina Laris, guapa, canta bien, pero no actúa ni en defensa propia, hace todo lo que se le indica pero es mecánica, fría y se ve solamente como una empeñosa estudiante de actuación que pese a todo no alcanza a aprobar, su personaje simplemente desaparece. Destacan por su estupenda voz y presencia el trió de las Dinamitas hecho por Ana Regina Cuaron, Marysol y Maria Chacon, aquí si no hay pero que valga, esplendidas. Gris, gris, gris, gris la participación de Alberto Isaac en dos papelitos chicos pero importantes que están ahí sin existir. Nelly Martinez en la Mama de Hiromi parecía su hermana, fuera de cast ni modo.
Como tache especial la iluminación que es particularmente pobre y fea. El audio muy bien en términos de orquesta pero el elenco no se entiende, de la mitad hacia arriba del teatro podrían decir la obra en zuahili o en kurdo que se entendería igual, la mezcla de audio esta empastelada, revuelta, no se distingue a los personajes.
Cada vez que se critica un musical hecho por alguien fuera del monopolio trato de ser benévolo pues no todo mundo cuenta con presupuestos casi ilimitados para poner lo que se quiera. Aquí también se intento pero no podemos tampoco mentir. Hairspary es una producción muy buena en el sentido de diseño, realización física y musical, reproducción de números Bien se puede decir que pasa con creces el examen a un análisis superficial. Sin duda otro hubiera sido el cuento si un Víctor Trujillo en su Beba Galvan Hace la mama de Tracy, o bien hasta un Coque Muñiz, con eso y un par de semanas de reensayo un trabajo que resulta aceptable, esto significa que lo puede pasar bien, se convertiría en un trallazo. Véalo pero con reservas.
Un musical no es fácil
Por Tespis
Después de chismes, desinformación y otras cosas, por fin pudimos ver en su función de 100 el Musical “Hairspray” en el siempre cómodo y bello teatro Manolo Fabregas.
Este musical triunfador en Broadway y sin duda uno de los mas exitosos de este nuevo siglo está inscrito dentro de la corriente del musical divertido y sin ninguna intención de trascendencia o profundidad. La historia de la gordita Tracy, que busca ser la estrella de su natal Baltimore, a través de un programa local de Tv. Donde conocerá al amor en Link y luchara por la integración racial en tele, todo esto salpicado con canciones estilo sesentas.
El éxito del musical en diferentes países ha sido definitivo. Hay buenas razones para ello.
Lo primero de un musical es el libreto y el de Hairspray recibió su Tony de Mejor libreto pues ademas de ser una historia divertida con un humor desbordante, se permite hablar de la integración racial y hace una critica directa al racismo, por lo que sorpresivamente hasta resulta actual. Utiliza la estructura clásica del musical, escena y después canción sobre el tema de la escena y números fuertes de presentación de cada personaje. Su escore es uno de los mas notables pues retoma el rock de los sesentas y lo reactiva con una serie de canciones que dicen mas en las letras de lo que uno mismo pueda suponer a la primera. También fue premiado en Broadway. Los personajes son entrañables, una gordita y su madre aun mas gorda, en un ambiente exótico ya por el tiempo pasado pero, aun entrañable y con mucho de memoria colectiva adentro. En fin, un producto que ciertamente es visible en cualquier país.
Ahora bien, una cosa es querer montar un éxito y otra lograrlo. Hay que decir que en términos de producción la versión de Hairspary México es prácticamente igual a la de Broadway, con algunas diferencias, cierto, pero eso ha ocurrido aquí con TODOS los montajes de reproducción que se hacen. Desde “Víctor, Victoria” a “Los Miserables”. La escenografía reproducida aquí por Salvador Nuñez hace un buen trabajo. Lo mismo puede decirse del vestuario realizado en México por Angelica García. Basado en el también premiado creado en Broadway por William Ivey Long. Algunas variaciones de menor importancia pero cumple en todos sentidos con efectividad. En ese mismo rubro se puede incluir el excelente trabajo de Jose Posada en el remontaje coreográfico, cuidadoso y efectivo lo que le da al musical el soporte vistoso que requiere. También se debe señalar la dirección musical de David Tort, precisa en su trabajo y sin error, lo que se extiende a su divertida direccion orquestal.
O sea que “Hairspray” pasa el examen de producción Aquí las pelucas son mas pequeñas y discretas que las enormes y explosivas del montaje original. Salvo esto cualquiera que quiera irla a ver y temía ver una producción distinta, pues no debe preocuparse, cuenta incluso con la pantalla de leds que ilumina el fondo del teatro.
Sin embargo la historia escénica reciente nos ha enseñado que una maquila por perfecta que esta sea, resulta una versión región 4 si no cuenta con una dirección eficiente. Aunque se intente la reproducción fiel esta resulta muerta si no hay dirección Ya paso con “Los Miserables”, con “El Fantasma de la Opera”, en “Hairspray” por desgracia la falta de dirección es mas que notable, llega incluso a lo ridículo. Para poder pasar a lo destacado paso a detallar lo que resulta el elemento mas disonante de la puesta, su propio creador y responsable. Miguel Angel Valles no peca solo de inconsciencia sino de absoluto descaro al asumir roles que no fue capaz de cubrir con solvencia o mínimo profesionalismo. La traducción y adaptación son terribles, capaces de transformar un texto divertido y libertario, en confuso, insípido, con localismos chilangos que contrastan con un intento de respetar la ubicación en Baltimore, (ciudad gringa donde comen “Puerco en Adobo” y otras botanas chilangas, de acuerdo a la adaptación) donde un espiritual cantado que habla de los recuerdos de una mujer que ha sufrido la discriminación racial se muda en una canción religiosa dirigida a Dios. (Por el mismo Dios Santísimo, no se vale tratar de hacer feliz a una actriz con determinadas creencias religiosas traicionando el sentido total de una obra) Con chistes contra gordas dichos por una gorda, Edna diciéndole a su propia hija “Mija...mona”. Chiste que no existe ni insinuado en el libreto en ingles. Resumen traducción y adaptación tache. Como ha sido también un problema endémico pues tampoco hay que azotarse contra la pared.
En dirección el resultado no es catastrófico por el espíritu del elenco y la estructura misma de la obra que se defienden de un trabajo inexistente y donde resulta obvia y desagradable la obsesiva compulsión del señor Valles por tratar de hacerse notar el mismo. Los actores fueron dejados al garete y cada uno trata de la mejor manera posible de salir adelante de acuerdo a sus capacidades y formación. Algunos lo logran, otros no. La disparidad en tonos dramáticos, donde solo dos están en el correcto, farsa, es total a lo largo y ancho de la puesta. Esta ausencia de dirección se nota en la ridícula intención de jugar al Ocesita manejando mas de un elenco lo que no asegura de ninguna manera, ni en OCESA ni aquí, la calidad de lo que va a ver el publico y los lamentables errores de casting.
Resumen, en dirección.. bueno, en eso que hizo ahí, tache absoluto e insalvable.
En el elenco como en todo, luces y sombras, en toda obra al menos una obra de estructura tradicional y ¡Oh cielos! Esta lo es, hay siempre un o una protagonista como es el caso. En esta obra la protagonista es Tracy, caramba hasta es la imagen del póster original, por eso solo sale parte de su rostro para disfrazar un poco pero evidenciar quien es la estrella del show. En este caso particular un personaje se resalta y es la interpretación por parte de un hombre del papel de la mama Edna pero, ya llegare a ello. Seguimos con Tracy, sin embargo aquí es tratado como un secundario que gira en torno a la mama y las otras estrellas, siendo que se trata al revés, la estelar es Tracy y al gravitar en torno al personaje correcto el resto se destaca, no como aquí que resulta en un batidillo confuso. Me toco ver a Denisha, chaparrita y simpática, con una gran voz y muchas ganas, pero muchas ganas no suplen técnica y preparación, aunque canta muy bien de verdad y baila con gracia, esto no basta. Denisha se esfuerza mucho y logra algo regular, careció de soporte para un papel tan fuerte e importante. El rol de Link, el galán del cuento me toco verlo con Hugo Serrano que de acuerdo al programa alterna funciones con Jose Joel en este caso esta correcto pues son actores con el mismo rango de edad y tipo pero, existen personajes que requieren de características especificas y en este caso Link necesita de un físico muy atractivo y un angelote para resultar agradables como la estrella Zach Efron que marca este rol a futuro, aunque Hugo Serrano canta bien y baila bien, su actuación también descuidada y el no estar en el rol por edad, ya es mayor para el papel, y tipo físico, no tiene ni mucho menos la galanura de un Zach Efron ni su carisma, pues le toca hacerla de galán con un resultado que no se cree nadie suponemos que el si. De nuevo tocamos el Tema Miguel Ángel Valles, si, en México tuvimos a alguien capaz de traducir, dirigir y actuar y se llamo Manolo Fabregas, pero el señor Valles no lo es ni estando en drogas. Lamentable resultado por la misma razón, primero no estar en cast, el rol de Edna lo han hecho actores de comedia no solo destacados sino muy conocidos para que funcione, Harvey Fierstein quien lo estreno es uno de los consentidos de Broadway donde incluso se da el lujo de presumir su orientación sexual, es gay, lo hizo Michael Ball en Londres el comparativo en México seria un, por la fama, un Mijares, lo vimos con Travolta. Todos al menos tienen 50 años. Valles esta lejos de esa edad y se nota, no tiene ni la carrera y calidad actoral de un Fierstein o la capacidad en canto de un Ball o la gracia bailando de un Travolta. Entonces... de nuevo el fantasma de una egomania que lo hace terminar de naufragar en lo que pudo ser y no fue el papel de su vida. Mas que lamentable. Patricio Castillo se ha caracterizado por la solidez y simpatía en sus trabajos y no es la excepción el esta en casting, simpático, apoyador. Su colmillo lo salva y se agradece su participación. En la villana Velma me toco ver a la experimentada y guapa Garda Santini, arrebata en sus números cantados, aunque esta seria y fuera de tono, un poco desigual pero cumple y bien, su presencia sin dudarlo se destaca. María del Sol como siempre una extraordinaria cantante aunque su actuación es mas que perezosa, por ahí uno o dos gestitos pero en cuanto habla se acabo la estrella, lastima tener que decir que esta gris. Jose Joel esta muy en cast y soporta el papel con solvencia, parejo, pues discute con Velma igual a como felicita a Tracy, pero estar en casting lo ayuda mucho. Un par de sorpresas; Hiromi, en una excelente Penny se robo por las buenas la función junto con Seaweed interpretado por un descollante Dante Hernandez. Ambos hicieron suyo el papel pese a no estar en cast, Hiromi no es gringa y Dante no es negro, pero aquí ambos entendieron, no se si por instinto, por suerte o el duende del teatro dijo estos dos si le van a atinar y los bendijo. Ambos están ideales, se les cree todo, se ven muy bien, sus chistes pegan, en resumen, por ellos basta pagar el boleto. Bravo, bravo, bravo. En la malvada zorrita Amber me toco ver a Carolina Laris, guapa, canta bien, pero no actúa ni en defensa propia, hace todo lo que se le indica pero es mecánica, fría y se ve solamente como una empeñosa estudiante de actuación que pese a todo no alcanza a aprobar, su personaje simplemente desaparece. Destacan por su estupenda voz y presencia el trió de las Dinamitas hecho por Ana Regina Cuaron, Marysol y Maria Chacon, aquí si no hay pero que valga, esplendidas. Gris, gris, gris, gris la participación de Alberto Isaac en dos papelitos chicos pero importantes que están ahí sin existir. Nelly Martinez en la Mama de Hiromi parecía su hermana, fuera de cast ni modo.
Como tache especial la iluminación que es particularmente pobre y fea. El audio muy bien en términos de orquesta pero el elenco no se entiende, de la mitad hacia arriba del teatro podrían decir la obra en zuahili o en kurdo que se entendería igual, la mezcla de audio esta empastelada, revuelta, no se distingue a los personajes.
Cada vez que se critica un musical hecho por alguien fuera del monopolio trato de ser benévolo pues no todo mundo cuenta con presupuestos casi ilimitados para poner lo que se quiera. Aquí también se intento pero no podemos tampoco mentir. Hairspary es una producción muy buena en el sentido de diseño, realización física y musical, reproducción de números Bien se puede decir que pasa con creces el examen a un análisis superficial. Sin duda otro hubiera sido el cuento si un Víctor Trujillo en su Beba Galvan Hace la mama de Tracy, o bien hasta un Coque Muñiz, con eso y un par de semanas de reensayo un trabajo que resulta aceptable, esto significa que lo puede pasar bien, se convertiría en un trallazo. Véalo pero con reservas.
domingo, 20 de septiembre de 2009
Por favor, no mande riñones por correspondencia
Por favor, no mande riñones por correspondencia
Por
Tespis
En el Foro Sor Juana Inés de la Cruz allá en CU, se presenta de jueves a domingos este espectáculo sorprendente, físico y divertido de Richard Viqueira, José Alberto Gallardo y Antonio Zúñiga.
El titulo nos dice muy poco, el saber que trata sobre los textos reales de 3 asesinos seriales, Jack el destripador, El caníbal de la Guerrero, y el asesino de Virginia Tech el joven coreano que mato a 32 personas en su universidad para quien no se acuerde, aunque nos despierta un morbo natural, no nos prepara para lo que vamos a encontrar.
Cuando uno ve una obra de vanguardia de verdad, como esta, es parte del trabajo del crítico buscar una clasificación, al menos proponerla para que quede en la memoria escrita un análisis del trabajo realizado.
Hoy podemos decir que si existen de forma separada 2 corrientes en dramaturgia. La que podemos denominar como dramaturgia de historia, que es la común, la que puede tener variaciones en su forma y genero pero que finalmente cuentan un cuento de cualquier manera. Y, por otro lado, la dramaturgia que me atrevo a denominar como Dramaturgia de acciones escénicas que englobaría a las dramaturgias de vanguardia. La denomino así porque son obras que no relatan una historia, pueden comentarla a través de sus acciones, pero no usan una estructura discernible, encadenan de manera novedosa una serie de hechos escénicos que buscan provocar una reacción emotiva, intelectual o de asombro en el espectador respecto al tema sobre el cual verse la obra.
Suena atractivo para aquellos que no son capaces de escribir una historia coherente, pero, lograr un espectáculo interesante inventando un corpus dramático especifico para una propuesta no es nada fácil y muchos, por no decir casi todos, fracasan en el intento.
En este caso si estamos ante una dramaturgia de acciones, pero, que resultado tan interesante, entretenido y divertido hasta niveles que no podía anticipar. Cuando se abre, antes de la entrada al foro, la puerta de actores y asistimos al divertido e irreverente dialogo entre dos policías vestidos de putas que buscan atrapar a Jack el destripador, me dije, esto pinta para ponerse muy bien.
Acto seguido entramos al metamórfico espacio del Sor Juana para encontrarlo lleno de bruma y con maniquíes blancos colgados a diferentes alturas y con distintas posiciones, así como escaleras de mano que hacen practicable el foro hasta su tercer piso. Por ahí pende una silla de barbero antigua, de madera. Y en las paredes recargados, los tres autores actores, vestidos un poco a la usanza inglesa de la época de nuestro Jack The Ripper.
Y a partir de ahí, una divertida y a veces acida progresión de acciones, muchas veces violentas e intensas, para hablar en teatro sobre la violencia que nos ahoga el día de hoy. Pasa de todo, grafiti, colgar a una espectadora como piñata en la silla de barbero, un salto real desde el tercer piso hacia un colchón, golpizas de verdad y otras sorpresas que no comento para que se atreva a ir a disfrutarlas o a asustarse con ellas como si paso en la función en la que estuve.
Para lograr esto hace falta una dirección muy cuidadosa que la lleva de forma magistral el siempre original Richard Viqueira. Lo mismo que un elenco de actores que se conozca y se lleve muy bien entre si, como este caso en el que son amigos de años, de otro modo resultaría imposible trabajar algo como esto.
Actuaciones comprometidas y brillantes con un desgaste físico al borde del infarto, no hay un momento de descanso para los actores. Suben y bajan escaleras, corren, se cuelgan, gritan, bailan rap, se rasuran. No es un trabajo para tibios. O posees una técnica actoral solida o puedes lastimarte físicamente de manera grave.
Para dar una aproximación del sabor estético de esta obra, quizá lo más próximo seria la estética “grunge” tan actual hoy con sus manchones y trazos en apariencia accidentales. Si, podría decir que es una obra “grunge”.
Así que está dedicada mas para un público joven y atrevido aunque haya visto poco teatro, que a un público adulto convencional que seguro tratara de salir corriendo con el primer susto o se refugiara en su butaca rezando porque se acabe pronto. Pero si usted es atrevido, vaya, lo va a pasar muy bien porque además toda la obra tiene un gran sentido del humor, que va desde la escatología a la sonrisa intelectual más lograda.
Bravísimo a sus creadores interpretes aparte de Richard, José Alberto Gallardo y Toño Zúñiga por ofrecernos un concepto, novedoso, actual y divertido. Hasta para reflexionar sobre la violencia hace falta humor y ellos lo tienen y aquí nos lo comparten. Corra a verla.
Por
Tespis
En el Foro Sor Juana Inés de la Cruz allá en CU, se presenta de jueves a domingos este espectáculo sorprendente, físico y divertido de Richard Viqueira, José Alberto Gallardo y Antonio Zúñiga.
El titulo nos dice muy poco, el saber que trata sobre los textos reales de 3 asesinos seriales, Jack el destripador, El caníbal de la Guerrero, y el asesino de Virginia Tech el joven coreano que mato a 32 personas en su universidad para quien no se acuerde, aunque nos despierta un morbo natural, no nos prepara para lo que vamos a encontrar.
Cuando uno ve una obra de vanguardia de verdad, como esta, es parte del trabajo del crítico buscar una clasificación, al menos proponerla para que quede en la memoria escrita un análisis del trabajo realizado.
Hoy podemos decir que si existen de forma separada 2 corrientes en dramaturgia. La que podemos denominar como dramaturgia de historia, que es la común, la que puede tener variaciones en su forma y genero pero que finalmente cuentan un cuento de cualquier manera. Y, por otro lado, la dramaturgia que me atrevo a denominar como Dramaturgia de acciones escénicas que englobaría a las dramaturgias de vanguardia. La denomino así porque son obras que no relatan una historia, pueden comentarla a través de sus acciones, pero no usan una estructura discernible, encadenan de manera novedosa una serie de hechos escénicos que buscan provocar una reacción emotiva, intelectual o de asombro en el espectador respecto al tema sobre el cual verse la obra.
Suena atractivo para aquellos que no son capaces de escribir una historia coherente, pero, lograr un espectáculo interesante inventando un corpus dramático especifico para una propuesta no es nada fácil y muchos, por no decir casi todos, fracasan en el intento.
En este caso si estamos ante una dramaturgia de acciones, pero, que resultado tan interesante, entretenido y divertido hasta niveles que no podía anticipar. Cuando se abre, antes de la entrada al foro, la puerta de actores y asistimos al divertido e irreverente dialogo entre dos policías vestidos de putas que buscan atrapar a Jack el destripador, me dije, esto pinta para ponerse muy bien.
Acto seguido entramos al metamórfico espacio del Sor Juana para encontrarlo lleno de bruma y con maniquíes blancos colgados a diferentes alturas y con distintas posiciones, así como escaleras de mano que hacen practicable el foro hasta su tercer piso. Por ahí pende una silla de barbero antigua, de madera. Y en las paredes recargados, los tres autores actores, vestidos un poco a la usanza inglesa de la época de nuestro Jack The Ripper.
Y a partir de ahí, una divertida y a veces acida progresión de acciones, muchas veces violentas e intensas, para hablar en teatro sobre la violencia que nos ahoga el día de hoy. Pasa de todo, grafiti, colgar a una espectadora como piñata en la silla de barbero, un salto real desde el tercer piso hacia un colchón, golpizas de verdad y otras sorpresas que no comento para que se atreva a ir a disfrutarlas o a asustarse con ellas como si paso en la función en la que estuve.
Para lograr esto hace falta una dirección muy cuidadosa que la lleva de forma magistral el siempre original Richard Viqueira. Lo mismo que un elenco de actores que se conozca y se lleve muy bien entre si, como este caso en el que son amigos de años, de otro modo resultaría imposible trabajar algo como esto.
Actuaciones comprometidas y brillantes con un desgaste físico al borde del infarto, no hay un momento de descanso para los actores. Suben y bajan escaleras, corren, se cuelgan, gritan, bailan rap, se rasuran. No es un trabajo para tibios. O posees una técnica actoral solida o puedes lastimarte físicamente de manera grave.
Para dar una aproximación del sabor estético de esta obra, quizá lo más próximo seria la estética “grunge” tan actual hoy con sus manchones y trazos en apariencia accidentales. Si, podría decir que es una obra “grunge”.
Así que está dedicada mas para un público joven y atrevido aunque haya visto poco teatro, que a un público adulto convencional que seguro tratara de salir corriendo con el primer susto o se refugiara en su butaca rezando porque se acabe pronto. Pero si usted es atrevido, vaya, lo va a pasar muy bien porque además toda la obra tiene un gran sentido del humor, que va desde la escatología a la sonrisa intelectual más lograda.
Bravísimo a sus creadores interpretes aparte de Richard, José Alberto Gallardo y Toño Zúñiga por ofrecernos un concepto, novedoso, actual y divertido. Hasta para reflexionar sobre la violencia hace falta humor y ellos lo tienen y aquí nos lo comparten. Corra a verla.
sábado, 19 de septiembre de 2009
La Lengua de los Muertos
La Lengua de los muertos.
Por:
Tespis.
En el pequeño teatro El Milagro, David Olguin, estrena esta pieza muy ad-hoc con nuestros centenarios en horarios normales de jueves a domingo.
El teatro sobre temas históricos nacionales había estado huérfano de textos mucho tiempo hasta las dos piezas de Flavio Gonzalez Mello; “Lascurain” y “1822”, curiosamente ambas de gran éxito el cual deseamos se haga extensivo a esta nueva propuesta que abre de nuevo la visión dramatúrgica sobre nuestra historia.
La Lengua de los muertos, versa sobre la noche en que fue asesinado brutalmente Belisario Dominguez, es el enfrentamiento entre el ex - secretario de gobernación de Victoriano Huerta, el original “medico asesino” Dr. Aureliano Urrutia y el icono de la retorica política. De la leyenda oficialista de la mutilación de lengua que, se dijo durante años, sufrió Belisario Dominguez a manos de el mejor medico cirujano de su tiempo. Con la participación entusiasta y siniestra de un policía de la “reservada” de Huerta, lease un judicial de hoy. Es la revisión del mito que llego al exceso de plantear que a Dominguez le cortaron una mano y fue capaz de arrojársela a la cara al perverso galeno, o de que le cortaron un índice con el que había señalado a Huerta con su celebre “Yo acuso”.
Pero esta obra es mucho mas que una crónica histórica, es una reflexión sobre la corrupción que nace del poder total y de la imposibilidad de ser ético siendo político. Pero no asustarse, la obra es muy divertida, muy entretenida y emocionante. Claro que el tema y la situación son duros y son expuestos de manera dura pero Olguin logra una obra casi thriller por su capacidad de seducción escénica.
La dirección del mismo dramaturgo es sobria y efectiva, logra dar el tono exacto a su tragedia manteniendo a los actores en un diapasón emotivo alto e intenso con logrados rompimientos que sirven de estimulos para no dejarnos escapar de la tensión. Todo esto en un espacio escénico muy minimalista pero profundamente estético de Gabriel Pascal que además hace una de sus acostumbradas iluminaciones esplendidas, subrayadas por una muy buena proyección de video y un diseño de audio destacados obra de Rodrigo Espinoza.
Bravo para un gran elenco. Rodolfo Guerrero crea un Dr. Urrutia esplendido, poderoso y desaforado, un gran villano escénico como se ven muy pocos y menos aun como , protagonistas. Un trabajo digno de premio. Lo mismo puede decirse del logradísimo Belisario Dominguez de Humberto Solorzano que sobrepasa las dificultades que trae siempre el representar a un personaje histórico en otro trabajo también digno de premio. Entre ambos logran un duelo actoral de esos que da gusto contemplar.
Al lado de ellos el intencionalmente farsico “Matarratas” de Gerardo Taracena, cuya farsa solo exalta lo perverso del personaje, en un trabajo que desespera por lo que nos recuerda de nuestras policías actuales. Felicidades.
Es impactante la actualidad de esta obra que nos hace pensar en política por medio de un muy buen texto perfectamente estructurado. Recibimos una gran cantidad de información histórica, de reflexión ética, de pensamiento político sin sufrir nunca de didactismo. Pienso que la mejor virtud de La Lengua de los muertos como obra teatral es que toma muy en cuenta el aspecto de diversión que debe tener el teatro. Si, una tragedia, aun tocando un tema morboso como la tortura, además de divertir debe capturar la atención del publico y aquí se logran ambas cosas, incluso sin intermedio , el tiempo se pasa volando.
La lengua de los muertos es un espectáculo que debe verse, no solo por su evidente actualidad conmemorativa, sino porque es acudir a gozar de una puesta muy bien lograda en todos los aspectos y de unas actuaciones intensas como ya se disfrutan pocas.
No se quede con las ganas de acudir, vaya a verla a este amable espacio escénico. Vale mucho la pena y tendrá usted mas de un buen tema para discutir. No falte.
Por:
Tespis.
En el pequeño teatro El Milagro, David Olguin, estrena esta pieza muy ad-hoc con nuestros centenarios en horarios normales de jueves a domingo.
El teatro sobre temas históricos nacionales había estado huérfano de textos mucho tiempo hasta las dos piezas de Flavio Gonzalez Mello; “Lascurain” y “1822”, curiosamente ambas de gran éxito el cual deseamos se haga extensivo a esta nueva propuesta que abre de nuevo la visión dramatúrgica sobre nuestra historia.
La Lengua de los muertos, versa sobre la noche en que fue asesinado brutalmente Belisario Dominguez, es el enfrentamiento entre el ex - secretario de gobernación de Victoriano Huerta, el original “medico asesino” Dr. Aureliano Urrutia y el icono de la retorica política. De la leyenda oficialista de la mutilación de lengua que, se dijo durante años, sufrió Belisario Dominguez a manos de el mejor medico cirujano de su tiempo. Con la participación entusiasta y siniestra de un policía de la “reservada” de Huerta, lease un judicial de hoy. Es la revisión del mito que llego al exceso de plantear que a Dominguez le cortaron una mano y fue capaz de arrojársela a la cara al perverso galeno, o de que le cortaron un índice con el que había señalado a Huerta con su celebre “Yo acuso”.
Pero esta obra es mucho mas que una crónica histórica, es una reflexión sobre la corrupción que nace del poder total y de la imposibilidad de ser ético siendo político. Pero no asustarse, la obra es muy divertida, muy entretenida y emocionante. Claro que el tema y la situación son duros y son expuestos de manera dura pero Olguin logra una obra casi thriller por su capacidad de seducción escénica.
La dirección del mismo dramaturgo es sobria y efectiva, logra dar el tono exacto a su tragedia manteniendo a los actores en un diapasón emotivo alto e intenso con logrados rompimientos que sirven de estimulos para no dejarnos escapar de la tensión. Todo esto en un espacio escénico muy minimalista pero profundamente estético de Gabriel Pascal que además hace una de sus acostumbradas iluminaciones esplendidas, subrayadas por una muy buena proyección de video y un diseño de audio destacados obra de Rodrigo Espinoza.
Bravo para un gran elenco. Rodolfo Guerrero crea un Dr. Urrutia esplendido, poderoso y desaforado, un gran villano escénico como se ven muy pocos y menos aun como , protagonistas. Un trabajo digno de premio. Lo mismo puede decirse del logradísimo Belisario Dominguez de Humberto Solorzano que sobrepasa las dificultades que trae siempre el representar a un personaje histórico en otro trabajo también digno de premio. Entre ambos logran un duelo actoral de esos que da gusto contemplar.
Al lado de ellos el intencionalmente farsico “Matarratas” de Gerardo Taracena, cuya farsa solo exalta lo perverso del personaje, en un trabajo que desespera por lo que nos recuerda de nuestras policías actuales. Felicidades.
Es impactante la actualidad de esta obra que nos hace pensar en política por medio de un muy buen texto perfectamente estructurado. Recibimos una gran cantidad de información histórica, de reflexión ética, de pensamiento político sin sufrir nunca de didactismo. Pienso que la mejor virtud de La Lengua de los muertos como obra teatral es que toma muy en cuenta el aspecto de diversión que debe tener el teatro. Si, una tragedia, aun tocando un tema morboso como la tortura, además de divertir debe capturar la atención del publico y aquí se logran ambas cosas, incluso sin intermedio , el tiempo se pasa volando.
La lengua de los muertos es un espectáculo que debe verse, no solo por su evidente actualidad conmemorativa, sino porque es acudir a gozar de una puesta muy bien lograda en todos los aspectos y de unas actuaciones intensas como ya se disfrutan pocas.
No se quede con las ganas de acudir, vaya a verla a este amable espacio escénico. Vale mucho la pena y tendrá usted mas de un buen tema para discutir. No falte.
martes, 15 de septiembre de 2009
Jugar a Morir.
Jugar a morir
Palabras en imagen
Por
Tespis
Dentro del programa Teatro para todos 2009, una de las mejores y más atrevidas iniciativas del IMSS en muchos años, se presenta en el Teatro Julio Prieto (Xola) la obra “Jugar a morir, Pizarnik en el país de las maravillas” todos los Lunes y Martes a partir de hoy y hasta Noviembre.
Confieso que llegue al teatro sin ninguna actitud, ni buena, ni mala. Y al iniciarse la obra que abre con el personaje de Ostrov sentado en un sillón mientras entra el público, al abrirse el telón, ¡Oh, sorpresa! Se ha iniciado el espectáculo de multimedia escénica y espacios manejados a través de imágenes lanzadas por tres video proyectores, más impresionante y perfecto en ejecución y desarrollo que se ha visto por acá en mucho tiempo. Vamos por partes.
Alejandra Pizarnik como nos informa correctamente el programa (indispensable leerlo por cierto para poder entender) fue una poetisa argentina de los 50’s suicida a los treinta y varios. Con una obra dolorosa y potente, centrada en sí misma y su angustia existencial. Suena denso, lo es, pero, que gran poetisa a la que confieso no conocía en absoluto y que merced a esta obra ahora he comenzado a leer con gran placer.
La obra, original de Zaria Abreu, maneja; a través de diálogos entre la Pizarnik y su sicoanalista Ostrov y consigo misma y sus angustiosas personalidades; el proceso de destrucción mental y emocional que viviera la poetisa, encuadrándolo simbólicamente en el cuento de Alicia en el país de las maravillas. Desde el principio sabemos que estamos navegando en la locura lucida de esta escritora y que finalmente morirá, pero con una dramaturgia novedosa, plena de momentos llenos de teatralidad pura Zaria Abreu nos lleva a conocer y claro, admirar y entender un poco a esta artista, que se une a poetisas dolientes como lo fuera, en otra medida y sentido, Enriqueta Ochoa que no se suicido pero también escribió poesía personalísima a partir de sí misma.
Debo destacar que Zaria es becaria FONCA y por este trabajo más que merecidamente. Pocas veces se ven en escena textos de autentica vanguardia escénica y este es uno de esos.
La puesta en escena, esplendida y reitero de autentica vanguardia, de Gabriel Figueroa Pacheco, nos introduce con un director imaginativo y acucioso, obviamente obsesionado con el detalle. La Puesta y producción física manejan una complejidad y una riqueza visual apabullantes. El escenario estalla visual y emotivamente. Que agradable sorpresa conocer el trabajo de Gabriel.
Aquí su labor como generador y coordinador del gran grupo de colaboradores rinde fruto por el excelente resultado. Disfrutamos un autentico show multimedia con espacios creados a partir de proyecciones fijas o en movimiento. Escuche que se llevaron 4 meses para lograr esa perfección visual. No exagero, la obra en términos de producción no tiene nada que pedir y si mucho que mostrar a OCESA y CNT e incluso a muchos teatristas extranjeros. Por establecer un nexo respecto a la novedad escénica que se ve aquí solo podría comparar con algunas propuestas de Fura del Baus o Els Comediens. El producto final es impecable. De hecho leemos parte de los versos de Pizarnik en las muy bellas imágenes en cambio constante desde el inicio hasta el final de la obra. Destaco los trabajos para lograrlo de Alain Kerriou en escenografía y videoarte, las iluminación de Hugo Heredia, La coreografía de Ramón Solano, el diseño sonoro de Ricardo Cortes, que al lado de sus equipos logran una puesta de avanzada que justifica becas y apoyos.
El elenco es muy bueno, ¡Bravo! Micaela Gramajo en su “Alejandra”, intensa y profunda. Con el compromiso de las buenas actrices, a su lado Tony Marcin en la “Sasha” con una fuerza escénica que no es común. Arnoldo Picazzo en el Ostrov lucha y vence en un rol difícil como interlocutor masculino en un universo mental femenino. Frida Islas y Florencia Sandoval también logran con creces sus respectivos roles con esa frescura que da la experiencia actoral de jóvenes preparadas.
Ahora bien, también los espectadores de teatro tienen edad, me refiero a que existen espectadores adultos con gran experiencia en ver teatro, así como adolescentes e infantes, según la cantidad y calidad de las puestas que hayan visto. Explico esto porque esta es una obra definitivamente hecha y concebida para espectadores adultos o… adolescentes atrevidos, teatralmente hablando por supuesto. Es una obra que si lo modifica a uno como espectador pero que no es fácil ni fácil de digerir. Está en un acto y al final si resulta a mi percepción 20 minutos larga. Por lo mismo y por lo denso del tema y tono puede resultar un poco pesada para algunos. Si, debo decirlo, no es una obra digestiva para ver y olvidar, es un espectáculo que requiere de un público atrevido e inteligente.
En resumen, Jugar a morir, es una esplendida opción para hacer y ver algo interesante los lunes y martes, además a un precio risible de $50.00 pesos solamente y aplican descuentos, francamente no hay pretexto para no acudir. Eso si, repito, es intensa, es densa, un poco larga, maravillosa visualmente y nos permite acercarnos al interior del alma de una intensa y bastante loca artista, pero no es fácil. Así que ya lo sabe, aviéntese una vuelta por el Teatro Julio Prieto para darse el placer de crecer como espectador teatral.
Palabras en imagen
Por
Tespis
Dentro del programa Teatro para todos 2009, una de las mejores y más atrevidas iniciativas del IMSS en muchos años, se presenta en el Teatro Julio Prieto (Xola) la obra “Jugar a morir, Pizarnik en el país de las maravillas” todos los Lunes y Martes a partir de hoy y hasta Noviembre.
Confieso que llegue al teatro sin ninguna actitud, ni buena, ni mala. Y al iniciarse la obra que abre con el personaje de Ostrov sentado en un sillón mientras entra el público, al abrirse el telón, ¡Oh, sorpresa! Se ha iniciado el espectáculo de multimedia escénica y espacios manejados a través de imágenes lanzadas por tres video proyectores, más impresionante y perfecto en ejecución y desarrollo que se ha visto por acá en mucho tiempo. Vamos por partes.
Alejandra Pizarnik como nos informa correctamente el programa (indispensable leerlo por cierto para poder entender) fue una poetisa argentina de los 50’s suicida a los treinta y varios. Con una obra dolorosa y potente, centrada en sí misma y su angustia existencial. Suena denso, lo es, pero, que gran poetisa a la que confieso no conocía en absoluto y que merced a esta obra ahora he comenzado a leer con gran placer.
La obra, original de Zaria Abreu, maneja; a través de diálogos entre la Pizarnik y su sicoanalista Ostrov y consigo misma y sus angustiosas personalidades; el proceso de destrucción mental y emocional que viviera la poetisa, encuadrándolo simbólicamente en el cuento de Alicia en el país de las maravillas. Desde el principio sabemos que estamos navegando en la locura lucida de esta escritora y que finalmente morirá, pero con una dramaturgia novedosa, plena de momentos llenos de teatralidad pura Zaria Abreu nos lleva a conocer y claro, admirar y entender un poco a esta artista, que se une a poetisas dolientes como lo fuera, en otra medida y sentido, Enriqueta Ochoa que no se suicido pero también escribió poesía personalísima a partir de sí misma.
Debo destacar que Zaria es becaria FONCA y por este trabajo más que merecidamente. Pocas veces se ven en escena textos de autentica vanguardia escénica y este es uno de esos.
La puesta en escena, esplendida y reitero de autentica vanguardia, de Gabriel Figueroa Pacheco, nos introduce con un director imaginativo y acucioso, obviamente obsesionado con el detalle. La Puesta y producción física manejan una complejidad y una riqueza visual apabullantes. El escenario estalla visual y emotivamente. Que agradable sorpresa conocer el trabajo de Gabriel.
Aquí su labor como generador y coordinador del gran grupo de colaboradores rinde fruto por el excelente resultado. Disfrutamos un autentico show multimedia con espacios creados a partir de proyecciones fijas o en movimiento. Escuche que se llevaron 4 meses para lograr esa perfección visual. No exagero, la obra en términos de producción no tiene nada que pedir y si mucho que mostrar a OCESA y CNT e incluso a muchos teatristas extranjeros. Por establecer un nexo respecto a la novedad escénica que se ve aquí solo podría comparar con algunas propuestas de Fura del Baus o Els Comediens. El producto final es impecable. De hecho leemos parte de los versos de Pizarnik en las muy bellas imágenes en cambio constante desde el inicio hasta el final de la obra. Destaco los trabajos para lograrlo de Alain Kerriou en escenografía y videoarte, las iluminación de Hugo Heredia, La coreografía de Ramón Solano, el diseño sonoro de Ricardo Cortes, que al lado de sus equipos logran una puesta de avanzada que justifica becas y apoyos.
El elenco es muy bueno, ¡Bravo! Micaela Gramajo en su “Alejandra”, intensa y profunda. Con el compromiso de las buenas actrices, a su lado Tony Marcin en la “Sasha” con una fuerza escénica que no es común. Arnoldo Picazzo en el Ostrov lucha y vence en un rol difícil como interlocutor masculino en un universo mental femenino. Frida Islas y Florencia Sandoval también logran con creces sus respectivos roles con esa frescura que da la experiencia actoral de jóvenes preparadas.
Ahora bien, también los espectadores de teatro tienen edad, me refiero a que existen espectadores adultos con gran experiencia en ver teatro, así como adolescentes e infantes, según la cantidad y calidad de las puestas que hayan visto. Explico esto porque esta es una obra definitivamente hecha y concebida para espectadores adultos o… adolescentes atrevidos, teatralmente hablando por supuesto. Es una obra que si lo modifica a uno como espectador pero que no es fácil ni fácil de digerir. Está en un acto y al final si resulta a mi percepción 20 minutos larga. Por lo mismo y por lo denso del tema y tono puede resultar un poco pesada para algunos. Si, debo decirlo, no es una obra digestiva para ver y olvidar, es un espectáculo que requiere de un público atrevido e inteligente.
En resumen, Jugar a morir, es una esplendida opción para hacer y ver algo interesante los lunes y martes, además a un precio risible de $50.00 pesos solamente y aplican descuentos, francamente no hay pretexto para no acudir. Eso si, repito, es intensa, es densa, un poco larga, maravillosa visualmente y nos permite acercarnos al interior del alma de una intensa y bastante loca artista, pero no es fácil. Así que ya lo sabe, aviéntese una vuelta por el Teatro Julio Prieto para darse el placer de crecer como espectador teatral.
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