miércoles, 19 de octubre de 2011

KNOCK,KNOCK....BRAINS

“Knock...Knock...Brains”
Ay mamá, los zombis.
Por Tespis

Cada vez que se inicia una nueva empresa teatral debiéramos los amantes del arte escénico, regocijarnos y ofrecer los mejores parabienes. Se inicio en el Teatro Ramiro Jiménez, la temporada teatral de “Knock, Knock..Brains” un espectáculo teatral con tema zombi. Zambomba, me dije. Zombis, zumbale.
El genero de muertos vivientes que buscan comerle el cerebro al vecino, se ha hecho extrañamente popular pese a que repite una y otra vez sus clichés de miedo. Y siempre es una bacteria que crea algún científico lo que desencadena el apocalipsis zombi. Acá es igual en esta... no puedo catalogarla farsa aunque debió haberse ido para allá, en fin, un melodrama como todo el genero de terror de los noveles autores y productores Mauricio Martiarena y Víctor Kawas.
Meter un tema de terror a teatro es muy difícil, dificilisimo. Porque en teatro no hay ayuda de la edición ni apoyo de la cámara y efectos especiales. Por eso la dificultad de asustar al publico, y cuando se consigue ahí esta “La Dama de Negro” con casi 20 años en escena y que terminara pronto su temporada pues ya viene la película con Daniel Radcliffe y se ve muy buena. Volviendo a los zombis. La dramaturgia es un negocio difícil, hacer algo ciertamente novedosos y atrevido requiere de bastantes conocimientos o si no, de un buen asesor detrás que te revise lo escrito. O de un varote que disfraze lo malo en regular como en OCESA muchas veces.
Por ejemplo: No es buena idea ubicar la obra en Guanajuato, creo que era Guanajuato, y que los personajes se llamen Jeff, Tom, Karen, Johny. No es buena idea ubicarla en un espacio cerrado adonde se accede solamente por una puerta colocada en tercer termino izquierda, lo que entorpece el trazo. No es buena idea hacernos pensar que esa es una habitación de una casa en Guanajuato de ladrillos enormes y amarillos con aspecto, quiero suponer de una ¿Bodega?, ¿Sótano? No se todavía que se supone lo que era ese cuarto antes del apocalipsis zombie. No es buena idea contar la historia del grupo que se va acabando, mientras uno a uno van siendo masacrados por los muertos vivientes de maneras francamente muy tontas y fuera de la vista del público y con un final que ademas de absurdo es predecible. Pero un dramaturgo novel puede ser rescatado por un director de escena eficiente.
El problema es que el Señor Bruno Boludo, el dirigidor de esta obra, carece en absoluto del mas mínimo conocimiento teatral, y si lo tiene se ocupo en disfrazarlo eficazmente. Llena el escenario con cosas tomadas de las casas de los primos, pues se nota que el dinero empezó a faltar, las que, aunque son muchas, por su absurda distribución denuncian aun mas lo patético y escaso de la producción. La iluminación es una serie de oscuros infinitos e iluminación total en azulito y amarillito, no solo escasa sino bien pobre y fea. La idea de una obra , novela, película o serie de TV de terror, es la de hacernos pensar que lo que vemos es cierto. Aun en las parodias, se debe mantener un mínimo de coherencia y veracidad si queremos que la gente se crea lo del monstruito. La dirección hizo todos los esfuerzos posibles para que si un actor o actriz daba un tono medianamente veraz, estuviera en un área absurda o fuera de tono en ese instante. El trazo es una serie de caminar pa'lla y pa'ca en lineas paralelas a proscenio, donde acude cada personaje al centro para decir sus frases. Total, una cátedra de así NO se dirige.
En el rango actoral existen dos actores que conservan increíblemente su dignidad profesional, Oscar Olivares, primer mexicano nominado a un Emmy por Capadocia, que se llevo el mejor aplauso de la noche y sin porra, lucha con uñas y dientes para dar cierta veracidad a sus textos carentes de energía y a su personaje, supuesto villanito de cartón imposible de rescatar. Harry Rivas un actor de color, colombiano, que disfraza muy bien su acento y que tiene una singularmente poderosa presencia escénica, lo que hace agradable su participación en un rol que tampoco tiene pies ni cabeza. Christian Chavez, pese a que ya ha actuado, no es actor, y le dieron ademas, el hueso de la obra, si es que alguno de estos engendritos puede ser considerado papel, pero si, es el papel mas difícil porque es de una estupidez absoluta, el bueno, bueno de buenolandia que se quiere sacrificar. Christian Chavez literalmente le hecha muchas ganas, pero de ganas no se construye un personaje.
El resto del elenco es simplemente amateur, terrible a niveles increibles el cientifico, usando unas pistolas “ultramodernas” modelo pelicula del Santo en drogas.
Al principio parecía que se iban a ir por el lado de la comedia, pero si así era la intención, pues la comedia se les cayo a medio primer acto y solo hubo algunas risas aisladas cuando el buenis buenis termina matando inocentes. Si la intención era asustar o estremecer al publico... pues tampoco por ahí, porque no existe, ni en el texto, producción y mucho menos dirección algo que logre capturar la atención del publico, no hablemos de interés y mucho menos sentimiento.
¿Se podría hacer algo por una cosa así? Pues si... hacerla musical, tirarla a la farsa absoluta y replantear la producción y la puesta, o sea todo de nuevo. Pero esto no va a suceder. Ignoro los costos, pero cualquiera que este sea, no lo vale. Evitelo por sanidad mental.

AULAS EN GUERRA

Aulas en Guerra
Por TESPIS

El teatro en las escuelas es una materia fundamental. El problema es también, la marejada de oportunistas que montan obritas de medio pelo supuestamente con temas actuales, que convencen unicamente a profesores ignorantes.
A veces, se ven cosas regulares y pocas veces se ven cosas buenas, siendo por lo general montajes profesionales de cartelera teatral comercial en funciones especiales.
Ahora me toco ser invitado al Teatro Tepeyac a una función de “Aulas en Guerra”, una obra que pretendida mente habla sobre el bullying, en castellano acoso escolar y que en nuestro país por carencia de un poder legislativo funcional, no tiene ni para cuando terminar.
La obra, Escrita, dirigida y producida por Miguel Ángel Pelcastre Goyo relata una historia, muy improbable de una, supongo preparatoria aunque las chicas salen vestidas como de secundaria de paga, pues empieza con un monologo de un maestro que dice estar preocupado por el bullying pero que la cosa no esta para decir que hay aulas en guerra. Suena un balazo, el maestro sale. Entran uno a uno diferentes personajes, empieza un emo luego entra el malo, tortura al emo, entra una darketa, tortura al emo, entra una chica buenona y un chavo galanzon. Se molestan entre ellos, tratan de averiguar que paso, un par de ellos salen, a una compañera, Clara, le dispararon en el baño. El maestro entra y dice lo mismo y que ellos son sospechosos. De ahí la historia se convierte en averiguar quien fue quien lo hizo. Finalmente resulta que fue un suicidio o eso entendí, y el que estuvo cerca fue el emo, si el emo fue pues no lo entendí. Y termina con el maestro rogando hablando al publico que hay que parar la violencia y el bullying, al final la chica buenona saca una pistola de su mochila. What'a fuck?, si igual me quede.
Es obvio que el problema aquí es que esta obra no habla del bullying sino es un thriller con una construcción dramática mediocre. La dirección es menearse de acá para allá y los actores hacen un uso anárquico de una supuesta libertad creativa.
Si una obra no tiene un buen libreto, no tiene una buena dirección, pues todo queda en los actores.
Pues queda muy poco. Ya que la mayoría hace un uso descarado de invocar los peores aspectos de los púberes espectadores fomentandoles el chiflido, la pataneria y la vulgaridad con tal de sacar un par de risas idiotas. Para colmo no parecen darse cuenta de que muchas son risas de burla. O por humorismo involuntario, lo que convierte al teatro en un verdadero burdel del arte escénico y las musas son llevadas, claro, al extremo de ser putas y de las baratas.
Alejandro Najera hace un emo con epilepsia, porque toda la función esta temblando y agachado solo le vi el rostro hasta el final donde volvió a agacharse. Y hablaba tan bajito para demostrar su depresión que ni con micro se oía.
Mirsha Carrillo hace a la darketa, raro porque los darketos no son agresivos, pero como se ven raro pues la hicieron una especie de pandillera. Pese a todo ella no esta del todo mal y hace lo que le pidieron hasta eso con bastante solvencia.
Ytzel Carrillo es la chica guapa y tiene buena presencia, también trabaja contra un texto que no tiene de donde asirse pero su trabajo la hace hasta medianamente aceptable. En general las dos chicas cumplen.
Jonathan Bigurra hace al galán Erick, el hueso de la obra si es que se puede calificar así a un papel en este sinsentido dramático. Trabado y a contracorriente, tenso.
Jorge Garibay es el malo de Malolandia, un supuesto golpeador escolar falso y totalmente improbable, con tatuajes en los brazos y gritando todo el tiempo. Pero eso si, haciéndose el simpático para al final demostrar que no importa ser golpeador si eres chistoso, o sea, la obra esta en contra del bullying y lo promueve celebrando al supuesto malo, no entendí. Ademas aprovechar las patanerias del publico para hacerse el gracioso es inaguantable.
El Profesor que hace José Luis Luna si esta para llorar, carece de autoridad escénica de tal manera que uno justifica que los alumnos se comporten así con un maestro tan endeble.
Una sensación de que están improvisando se percibe a lo largo de la obra, pero miento, el termino no es improvisar es chacotear en escena. ¿Como es posible desear que se desarrolle en los alumnos el gusto por el teatro si se les manda a ver estos bodrios?. Estas son las obras que yo denomino matateatros porque verlas, es desear no volver nunca a ningún teatro. Y por increíble que parezca, los chavos si son capaces de recibir algo mejor y mas profundo, pero la basura engendra basura. Ni modo. Si sus hijos tienen que asistir, si tu maestro te mando, quejate y di lo malo que fue.

ASESINOS

Asesinos

Por TESPIS

En el recién renovado y cómodo Foro del Centro Cultural de la Diversidad, se presenta ASESINOS, un thriller escrito y dirigido por Carlos Armando.
Debo decir que a mi las obras que se anuncian con uno o varios chicos en ropa interior o desnudos me inspiran gran desconfianza. Cuando a mediados y finales de los años ochentas, comenzaron a proliferar los foros independientes, se hizo una “abundancia” de obras gay, en la que siempre se encueraban a la menor provocación y siempre, los personajes eran prostitutos, infieles o enamorados de un heterosexual, un bisexual u otro gay, mas promiscuo que ellos. El otro modelo de Teatro Gay era el tema manoseadisimo de la aceptación. Desfilaron por la escena, curas, “chichifos” o prostitutos masculinos y toda la fauna imaginable de machitos mexicanos viendo destruida su virilidad por ser homosexuales, que siempre tenían, ademas, que ser promiscuos o mínimo infieles.
El discursito de la eterna infelicidad y soledad gay, ademas de la eterna cantaleta de la promiscuidad, ademas de los desnudos mas o menos buenones a la menor provocación, solo consiguió hartar a un publico que emigro de nuevo a teatro convencional, al no encontrar en el Teatro Gay “algo” que les significara “algo”.
Hablo de Teatro Gay, porque, pese a la eterna cantaleta de que solo hay buen teatro o mal teatro, si se puede hablar de que hay hechos escénicos creados por artistas gay, dirigidos a la comunidad gay. Algunos son buenos ejercicios que comunican y divierten, recordaría ahora “La Fiesta” o podemos hablar de los Shows de Las Hermanas Vampiro o de Carlos Bieletto. En estos últimos casos, pueden ser tan divertidos a veces que rompen la barrera del ser para publico gay y divierten a propios y extraños como la ultima época de “Desde Gayola”.
Pero no podemos negar que tienen un “calo” y una serie de guiños que son incomprensibles al publico si este no tiene, al menos, contacto frecuente con personas gay. Algunos espectáculos son tan crípticos que ni siquiera los entiende toda la comunidad gay sino solo un sector. Algo así como el teatro regional de Merida que solo es para yucatecos.
ASESINOS, la obra que nos ocupa, aunque usa la estructura del Thriller, en genero seria un melodrama pese a que su autor la confunde con pieza, lo que no es ni de lejisimos. Decíamos, aunque usa una estructura policíaca con relato fragmentario, es un relato anticuado de la historia de un grupo de personajes gay, un chichifo, un gogo dancer, otro gogo dancer que es ademas dueño del antro y otro chichifo, que ademas es gogo dancer... ah caray, como que todos son el mismo personaje, en fin. Todos unidos en torno a su relación con un personaje que no aparece, un tal Hugo que les pone el cuerno a todos o bien los engaña, o bien los roba. Repite Carlos Armando, el ochentero esquema de que la comunidad gay esta compuesta exclusivamente de rateros, ladrones, prostitutos o curas que compran favores de chichifos.
¿Otra vez?, caray, hasta cuando van a repetir lo mismo. Ademas parece que estamos viendo una tercera o cuarta copia de “Los Chicos de la Banda” región 4. Si en Estados Unidos nadie volverá a poner esa obra porque, aunque en su época exponía la realidad de la existencia de una sociedad gay que no solo se divertía, su mensaje hoy resulta retrogrado y homofóbico. Pues acá seguimos en la misma idea, ser gay es ser escoria.
La dirección emplea solamente una indicación de lugares con cambio de sillones en una segunda área oculta por una cortina al fondo y un par de cubos practicables para indicar los separos de la policía. Caramba, hasta el judicial “mata putos” es ochentero en discurso y movimientos.
Intencionalmente lenta para “dar intensidad”, se presenta sin intermedio pero con unos oscuros inmensos entre cada escena.
El elenco esta integrado por cuatro actores mas bien atractivos y algunos muy atractivos, mas el judicial, necesariamente un actor corpulento.
Humberto Carlos, con seguridad el mejor cuerpo, lucha para darle intensidad a su papel, pero solo crea una imagen confusa, no sabemos al final si compadecerle por ser engañado o darle un zape por su comportamiento sangrón y soberbio, incluso chantajista con sus clientes. Sin embargo se queda en la superficie, varios matices se le escapan totalmente lánguidos y sin chiste. León Pablo, emplea tics y recursos muy del Método, pero aun así su actuación de “soy gay pero no lo admito” ,otra vez el tema del closet del que no salimos los mexicanos, resulta hasta ingenua. Si a eso le sumamos ser el dueño de un antro al que un gogo, o sea su empleado, lo pone como chancla, pues ya no entendí. Esto es un error de dramaturgia pero también hay que ponerle técnica actoral. Cesar Herrera se va al cliché del gay que es gogo y es un amargado por su terrible antecedente familiar. Obvio es una especie de versión rosa de Teresa pero en región 27. También externo y sobre simplificado. Alvaro Ros Tor hace al chichifo de experiencia que ademas enseña maldades al tremendito Hugo que nunca vemos. Y el también da la idea criminal. Aunque lo intenta con toda honestidad, su villano se queda en Malo de Malolandia, con sus movimientos lentos y sus miradas oblicuas. Como sucede con el judicial de Emilio Hernández, solo apoyado en su tipo físico pero sin entrañas.
Debo decir en descargo de los jóvenes actores, que se percibe un compromiso autentico. Realmente están comprometidos y dan lo mejor de si, aunque adolecen de deficiencias técnicas que no les permiten cubrir un discurso escénico, dramático y de puesta, muy anticuado. Ademas de que tienen unas agradables presencias físicas para aquellos que solo buscan un taco de ojo, para estos espectadores si hay que ver.
En resumen, si quiere pasar un ratito aceptable en un teatro, insisto, viendo un espectaculo gay, puede darse una vuelta, no dudo que habra a quien le agrade.
Nuestro, de verdad, afectuoso consejo, es que hay que actualizarse en técnicas actorales y sobre todo dramáticas y de puesta. Es un heroísmo hacer teatro y mas teatro gay. Adelante, pero deben revisar el discurso.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Lados los del actor. ¿Y esto que es?

Lados los del actor, ¿Y esto que es?
Por
TESPIS

Si hay algo cierto en mi gusto personal es mi predilección por la vanguardia y el avance escénico. Claro que esto contiene el riesgo de ver de vez en cuando verdaderas mafufadas, entendiéndose por esto espectáculos que no aportan nada pero que son motivo de estudio y justificación de becas y presupuestos.
La función de la CNT es también tomar riesgos creativos, algunos salen, otros no. El resultado final de “Lados los del actor” no puedo negar decir que es de una factura profesional y bien realizado, pero, de que hubo pifias que bien pueden darle en la torre al concepto, eso también.
Este espectáculo de Alberto García, con Carmen Mastache, Emma Dibb, Erika de Llave, Luis Rabago y Marcela Aguilar es uno de esos semi- happenings teatrales, enclavados en la moda de dramaturgia de lo real. Vamos a decirlo en palabras simples.
De manera evidente, el día de hoy tenemos dos tipos de espectáculos teatrales, los que llevan una Dramaturgia de Historia que es la que cuenta una historia de alguna manera y que es el teatro que ha visto y disfrutado la mayoría de nosotros y la Dramaturgia de Acciones, que podemos decir se inicio con el teatro del absurdo y se extrema después de la evolución propuesta por Grotowsky y Barba entre otros. Este segundo tipo es un espectáculo que hilvana acciones escénicas, con o sin texto, con relación temática o sin ella y que pretenden encontrar nuevas lineas de comunicación con el publico, nuevas formas de narrativa escénica y nuevas rutas para explorar en términos de el quehacer actoral o de dirección. Un espectáculo de dramaturgia de acciones bien logrado despierta un estado emocional en el publico y un interés absoluto. Hoy muchos dicen hacer dramaturgia de acciones.
En este espectáculo, hubo la buena idea de tratar de establecer comunicación con el publico vía celular por mensajes de texto. De hecho solicitan revises que este encendido y con señal. Hasta ahí todo bien e interesante. Luego dan la tercera llamada en francés, ingles y español. ¿Sera que se la llevaran a Europa? Que miedo la verdad.
A partir de ahí, el actor y las actrices, que comienzan sentados entre el publico vestidos de negro y con una nariz de payaso inician con monólogos una serie de reflexiones mas o menos hilvanadas sobre un director que quiere hacer un homenaje a varios dramaturgos mexicanos, cada una de las actrices habla de lo que le representa su personaje. Se reflexiona sobre la violencia y empiezan a llegar los mensajes. Comprobé ya en casa que el staff considero que todo el publico tiene un celular mínimo Blackberry con acceso a Internet. Mi cel solo es teléfono y no me interesa el acceso a web pues estoy conectado todo el tiempo vía laptop, por lo que me mandaron varios que leí hasta llegar a casa. Algunos de estos mensaje te dicen “Pregúntale a la actriz como esta su familia”. Actoralmente el espectáculo es notable pues la actuación a corta distancia, prácticamente pegados cachete con cachete al publico, es muy difícil, y lograr ahí emociones intensas veraces es en términos de actuación aterrador para actrices y actor. Digno de3 elogio que lo logran y muy requetebién.
Interesante que la obra carece de personal técnico, la compañía maneja a vista del publico, el equipo de audio y video computarizado, ignoro si era la intención pero, ver desplegados los fragmentos de video con los que interactuan de manera obvia, haciendo que supiéramos que pedacito venia después se puede resolver de otra manera técnica mas practica, en términos de video. No entendí el porque de usar así los clips video grabados.
Se canta bastante. Podríamos definir que es un Musical con Forma de Revista pues es música no escrita para este espectáculo, profundamente vanguardista.
Pero pese al trazo que sube y baja a los actores escenario, envuelve las piernas de una actriz con diurex “de a devis”, mensajes telefónicos que te dicen, este espectáculo ha sido secuestrado, usted esta en una butaca segura no se levante, etc. El elenco deslomándose en intensidad y emociones. El resultado es muy superficial.
Esto es un show mafufo. Se percibe que debe tener una de esas justificaciones que logro que parte del presupuesto dela CNT se le destinara, pero francamente no pasa nada. Son dos horas de cosas absurdas y el teatro del absurdo lleva décadas superado. Hay momentos de comedia. Al final te piden no aplaudir y no moverte hasta que te indiquen y claro que el respetable aplaudió y se salio.
Como investigación del uso escénico de los mensajes de email y celular me parece valido, pero, no se puede pensar unificando la tecnología de todo el publico a Blackberry conectado a web. O a semi inventar una, semi historieta sobre un teatrista mediocre con dos alumnas, que se va a España y sus alumnas también y una termina de puta, pensando que nos vamos a identificar o a cuestionar algo de nada.
Una chambonada útil solo para que el director obtenga una beca el año que viene o que sea miembro del grupo de creadores escénicos de Conaculta donde al parecer la idea sigue siendo hacer espectáculos obtusos y aburridos y que sobre todo deben ser incapaces de recuperar su inversión.
Si le gusta mucho la vanguardia, vaya con reservas y un Blackberry. Si le gusta que le cuenten una historia y emocionarse y divertirse. No tiene nada que hacer ahí
Se presenta en el Foro de las Artes en el CENART los fines de semana.

domingo, 30 de mayo de 2010

Las Sim ples Cosas

Las Simples Cosas
Cia. La Cebra Danza Gay

¨Por Tespis

Ni duda cabe que la Cebra es un grupo profesional de danza que ha encontrado su propio lenguaje a través de lo que podríamos llamar, con todas las reservas del caso, creación a partir de una orientación sexual. Han funcionado ya varios años y han llevado sus espectáculos a muy diversos foros. En esta ocasión su coreografo y director Jose Rivera formado en la danza moderna es un creativo acucioso y original.
El actual espectáculo “Las Simples Cosas” ofrece varias propuestas a través de una “historia” muy simple, un coreografo que interpreta el mismo Rivera, se enfrenta a diferentes bailarines y compañeros para al final reunir recuerdos y pasado, intentos y experiencias para quemar las naves y buscar rutas nuevas.
Lo que a simple vista sugiere un intento serio de renovar el propio lenguaje creativo. En este espectáculo se mezcla el dialogo, que es sabroso y picante. Un poco dentro del ya agotado “bitchy-talk” o sea charla entre perras, o sea platica jotita, que el mal teatro con temática gay se ha encargado de saturar, pero aun así sigue siendo efectivo en ocasiones. Es una corriente ya aceptada el no mantener un espectáculo dentro de los cánones de costumbre, ahora la danza se hace un poco teatro, el teatro un poco danza. Ya no hay rigidez en las fronteras.
De este modo en el pequeño foro “A Poco no” detrás del Teatro de la ciudad y frente a uno delos grandes crímenes del sexenio en materia cultural, la intentada desaparición del teatro Lírico el mas antiguo de nuestra ciudad, esta este foro intimo y un poco sobre las rodillas.
Pensado como un espectáculo para cabaret, Las Simples cosas esta fundado sobre canciones interpretadas por Chavela Vargas.
La ejecución es pulcra en todos los integrantes. El primer solo es bueno sobre variaciones diseñadas sobre una sola diagonal aunque no pasa de ser un buen ejercicio de solo contemporáneo. Lo siguiente que son una serie de duetos diagnósticos con rebozos semejando cabelleras son mas divertidos y originales. Pareciera que Rivera busco en este espectáculo hacer un poco el recuento de lo llevado a escena por su compañía. Una especie de revisión emocional de lo vivido a través de los años vuelto a expresar en arte. Pone así en su propia picota dancistica su gusto por Frida por ejemplo y su urgencia por dar un viso dancistico gay a elementos irónicos de la cultura nacional, por ejemplo su “versión” de la danza del venado.
Todo integra un espectáculo entretenido de poco mas de una hora de duración y que se puede ver con facilidad y agrado.
El espectáculo aunque abierto al publico adulto en general si esta un poco sectorizado. No es un espectáculo gay para gays, tampoco uno para publico en general, digamos que es adecuado para un publico con apertura mental gay o no.
Si usted quiere conocer un espacio alternativo y ver un show entretenido, vistoso y bien realizado acuda a verlo. Es una opción interesante.

HAIRSPRAY 100 Funciones

Hairspray
Un musical no es fácil

Por Tespis

Después de chismes, desinformación y otras cosas, por fin pudimos ver en su función de 100 el Musical “Hairspray” en el siempre cómodo y bello teatro Manolo Fabregas.
Este musical triunfador en Broadway y sin duda uno de los mas exitosos de este nuevo siglo está inscrito dentro de la corriente del musical divertido y sin ninguna intención de trascendencia o profundidad. La historia de la gordita Tracy, que busca ser la estrella de su natal Baltimore, a través de un programa local de Tv. Donde conocerá al amor en Link y luchara por la integración racial en tele, todo esto salpicado con canciones estilo sesentas.
El éxito del musical en diferentes países ha sido definitivo. Hay buenas razones para ello.
Lo primero de un musical es el libreto y el de Hairspray recibió su Tony de Mejor libreto pues ademas de ser una historia divertida con un humor desbordante, se permite hablar de la integración racial y hace una critica directa al racismo, por lo que sorpresivamente hasta resulta actual. Utiliza la estructura clásica del musical, escena y después canción sobre el tema de la escena y números fuertes de presentación de cada personaje. Su escore es uno de los mas notables pues retoma el rock de los sesentas y lo reactiva con una serie de canciones que dicen mas en las letras de lo que uno mismo pueda suponer a la primera. También fue premiado en Broadway. Los personajes son entrañables, una gordita y su madre aun mas gorda, en un ambiente exótico ya por el tiempo pasado pero, aun entrañable y con mucho de memoria colectiva adentro. En fin, un producto que ciertamente es visible en cualquier país.
Ahora bien, una cosa es querer montar un éxito y otra lograrlo. Hay que decir que en términos de producción la versión de Hairspary México es prácticamente igual a la de Broadway, con algunas diferencias, cierto, pero eso ha ocurrido aquí con TODOS los montajes de reproducción que se hacen. Desde “Víctor, Victoria” a “Los Miserables”. La escenografía reproducida aquí por Salvador Nuñez hace un buen trabajo. Lo mismo puede decirse del vestuario realizado en México por Angelica García. Basado en el también premiado creado en Broadway por William Ivey Long. Algunas variaciones de menor importancia pero cumple en todos sentidos con efectividad. En ese mismo rubro se puede incluir el excelente trabajo de Jose Posada en el remontaje coreográfico, cuidadoso y efectivo lo que le da al musical el soporte vistoso que requiere. También se debe señalar la dirección musical de David Tort, precisa en su trabajo y sin error, lo que se extiende a su divertida direccion orquestal.
O sea que “Hairspray” pasa el examen de producción Aquí las pelucas son mas pequeñas y discretas que las enormes y explosivas del montaje original. Salvo esto cualquiera que quiera irla a ver y temía ver una producción distinta, pues no debe preocuparse, cuenta incluso con la pantalla de leds que ilumina el fondo del teatro.
Sin embargo la historia escénica reciente nos ha enseñado que una maquila por perfecta que esta sea, resulta una versión región 4 si no cuenta con una dirección eficiente. Aunque se intente la reproducción fiel esta resulta muerta si no hay dirección Ya paso con “Los Miserables”, con “El Fantasma de la Opera”, en “Hairspray” por desgracia la falta de dirección es mas que notable, llega incluso a lo ridículo. Para poder pasar a lo destacado paso a detallar lo que resulta el elemento mas disonante de la puesta, su propio creador y responsable. Miguel Angel Valles no peca solo de inconsciencia sino de absoluto descaro al asumir roles que no fue capaz de cubrir con solvencia o mínimo profesionalismo. La traducción y adaptación son terribles, capaces de transformar un texto divertido y libertario, en confuso, insípido, con localismos chilangos que contrastan con un intento de respetar la ubicación en Baltimore, (ciudad gringa donde comen “Puerco en Adobo” y otras botanas chilangas, de acuerdo a la adaptación) donde un espiritual cantado que habla de los recuerdos de una mujer que ha sufrido la discriminación racial se muda en una canción religiosa dirigida a Dios. (Por el mismo Dios Santísimo, no se vale tratar de hacer feliz a una actriz con determinadas creencias religiosas traicionando el sentido total de una obra) Con chistes contra gordas dichos por una gorda, Edna diciéndole a su propia hija “Mija...mona”. Chiste que no existe ni insinuado en el libreto en ingles. Resumen traducción y adaptación tache. Como ha sido también un problema endémico pues tampoco hay que azotarse contra la pared.
En dirección el resultado no es catastrófico por el espíritu del elenco y la estructura misma de la obra que se defienden de un trabajo inexistente y donde resulta obvia y desagradable la obsesiva compulsión del señor Valles por tratar de hacerse notar el mismo. Los actores fueron dejados al garete y cada uno trata de la mejor manera posible de salir adelante de acuerdo a sus capacidades y formación. Algunos lo logran, otros no. La disparidad en tonos dramáticos, donde solo dos están en el correcto, farsa, es total a lo largo y ancho de la puesta. Esta ausencia de dirección se nota en la ridícula intención de jugar al Ocesita manejando mas de un elenco lo que no asegura de ninguna manera, ni en OCESA ni aquí, la calidad de lo que va a ver el publico y los lamentables errores de casting.
Resumen, en dirección.. bueno, en eso que hizo ahí, tache absoluto e insalvable.
En el elenco como en todo, luces y sombras, en toda obra al menos una obra de estructura tradicional y ¡Oh cielos! Esta lo es, hay siempre un o una protagonista como es el caso. En esta obra la protagonista es Tracy, caramba hasta es la imagen del póster original, por eso solo sale parte de su rostro para disfrazar un poco pero evidenciar quien es la estrella del show. En este caso particular un personaje se resalta y es la interpretación por parte de un hombre del papel de la mama Edna pero, ya llegare a ello. Seguimos con Tracy, sin embargo aquí es tratado como un secundario que gira en torno a la mama y las otras estrellas, siendo que se trata al revés, la estelar es Tracy y al gravitar en torno al personaje correcto el resto se destaca, no como aquí que resulta en un batidillo confuso. Me toco ver a Denisha, chaparrita y simpática, con una gran voz y muchas ganas, pero muchas ganas no suplen técnica y preparación, aunque canta muy bien de verdad y baila con gracia, esto no basta. Denisha se esfuerza mucho y logra algo regular, careció de soporte para un papel tan fuerte e importante. El rol de Link, el galán del cuento me toco verlo con Hugo Serrano que de acuerdo al programa alterna funciones con Jose Joel en este caso esta correcto pues son actores con el mismo rango de edad y tipo pero, existen personajes que requieren de características especificas y en este caso Link necesita de un físico muy atractivo y un angelote para resultar agradables como la estrella Zach Efron que marca este rol a futuro, aunque Hugo Serrano canta bien y baila bien, su actuación también descuidada y el no estar en el rol por edad, ya es mayor para el papel, y tipo físico, no tiene ni mucho menos la galanura de un Zach Efron ni su carisma, pues le toca hacerla de galán con un resultado que no se cree nadie suponemos que el si. De nuevo tocamos el Tema Miguel Ángel Valles, si, en México tuvimos a alguien capaz de traducir, dirigir y actuar y se llamo Manolo Fabregas, pero el señor Valles no lo es ni estando en drogas. Lamentable resultado por la misma razón, primero no estar en cast, el rol de Edna lo han hecho actores de comedia no solo destacados sino muy conocidos para que funcione, Harvey Fierstein quien lo estreno es uno de los consentidos de Broadway donde incluso se da el lujo de presumir su orientación sexual, es gay, lo hizo Michael Ball en Londres el comparativo en México seria un, por la fama, un Mijares, lo vimos con Travolta. Todos al menos tienen 50 años. Valles esta lejos de esa edad y se nota, no tiene ni la carrera y calidad actoral de un Fierstein o la capacidad en canto de un Ball o la gracia bailando de un Travolta. Entonces... de nuevo el fantasma de una egomania que lo hace terminar de naufragar en lo que pudo ser y no fue el papel de su vida. Mas que lamentable. Patricio Castillo se ha caracterizado por la solidez y simpatía en sus trabajos y no es la excepción el esta en casting, simpático, apoyador. Su colmillo lo salva y se agradece su participación. En la villana Velma me toco ver a la experimentada y guapa Garda Santini, arrebata en sus números cantados, aunque esta seria y fuera de tono, un poco desigual pero cumple y bien, su presencia sin dudarlo se destaca. María del Sol como siempre una extraordinaria cantante aunque su actuación es mas que perezosa, por ahí uno o dos gestitos pero en cuanto habla se acabo la estrella, lastima tener que decir que esta gris. Jose Joel esta muy en cast y soporta el papel con solvencia, parejo, pues discute con Velma igual a como felicita a Tracy, pero estar en casting lo ayuda mucho. Un par de sorpresas; Hiromi, en una excelente Penny se robo por las buenas la función junto con Seaweed interpretado por un descollante Dante Hernandez. Ambos hicieron suyo el papel pese a no estar en cast, Hiromi no es gringa y Dante no es negro, pero aquí ambos entendieron, no se si por instinto, por suerte o el duende del teatro dijo estos dos si le van a atinar y los bendijo. Ambos están ideales, se les cree todo, se ven muy bien, sus chistes pegan, en resumen, por ellos basta pagar el boleto. Bravo, bravo, bravo. En la malvada zorrita Amber me toco ver a Carolina Laris, guapa, canta bien, pero no actúa ni en defensa propia, hace todo lo que se le indica pero es mecánica, fría y se ve solamente como una empeñosa estudiante de actuación que pese a todo no alcanza a aprobar, su personaje simplemente desaparece. Destacan por su estupenda voz y presencia el trió de las Dinamitas hecho por Ana Regina Cuaron, Marysol y Maria Chacon, aquí si no hay pero que valga, esplendidas. Gris, gris, gris, gris la participación de Alberto Isaac en dos papelitos chicos pero importantes que están ahí sin existir. Nelly Martinez en la Mama de Hiromi parecía su hermana, fuera de cast ni modo.
Como tache especial la iluminación que es particularmente pobre y fea. El audio muy bien en términos de orquesta pero el elenco no se entiende, de la mitad hacia arriba del teatro podrían decir la obra en zuahili o en kurdo que se entendería igual, la mezcla de audio esta empastelada, revuelta, no se distingue a los personajes.
Cada vez que se critica un musical hecho por alguien fuera del monopolio trato de ser benévolo pues no todo mundo cuenta con presupuestos casi ilimitados para poner lo que se quiera. Aquí también se intento pero no podemos tampoco mentir. Hairspary es una producción muy buena en el sentido de diseño, realización física y musical, reproducción de números Bien se puede decir que pasa con creces el examen a un análisis superficial. Sin duda otro hubiera sido el cuento si un Víctor Trujillo en su Beba Galvan Hace la mama de Tracy, o bien hasta un Coque Muñiz, con eso y un par de semanas de reensayo un trabajo que resulta aceptable, esto significa que lo puede pasar bien, se convertiría en un trallazo. Véalo pero con reservas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Por favor, no mande riñones por correspondencia

Por favor, no mande riñones por correspondencia


Por

Tespis

En el Foro Sor Juana Inés de la Cruz allá en CU, se presenta de jueves a domingos este espectáculo sorprendente, físico y divertido de Richard Viqueira, José Alberto Gallardo y Antonio Zúñiga.

El titulo nos dice muy poco, el saber que trata sobre los textos reales de 3 asesinos seriales, Jack el destripador, El caníbal de la Guerrero, y el asesino de Virginia Tech el joven coreano que mato a 32 personas en su universidad para quien no se acuerde, aunque nos despierta un morbo natural, no nos prepara para lo que vamos a encontrar.

Cuando uno ve una obra de vanguardia de verdad, como esta, es parte del trabajo del crítico buscar una clasificación, al menos proponerla para que quede en la memoria escrita un análisis del trabajo realizado.

Hoy podemos decir que si existen de forma separada 2 corrientes en dramaturgia. La que podemos denominar como dramaturgia de historia, que es la común, la que puede tener variaciones en su forma y genero pero que finalmente cuentan un cuento de cualquier manera. Y, por otro lado, la dramaturgia que me atrevo a denominar como Dramaturgia de acciones escénicas que englobaría a las dramaturgias de vanguardia. La denomino así porque son obras que no relatan una historia, pueden comentarla a través de sus acciones, pero no usan una estructura discernible, encadenan de manera novedosa una serie de hechos escénicos que buscan provocar una reacción emotiva, intelectual o de asombro en el espectador respecto al tema sobre el cual verse la obra.

Suena atractivo para aquellos que no son capaces de escribir una historia coherente, pero, lograr un espectáculo interesante inventando un corpus dramático especifico para una propuesta no es nada fácil y muchos, por no decir casi todos, fracasan en el intento.

En este caso si estamos ante una dramaturgia de acciones, pero, que resultado tan interesante, entretenido y divertido hasta niveles que no podía anticipar. Cuando se abre, antes de la entrada al foro, la puerta de actores y asistimos al divertido e irreverente dialogo entre dos policías vestidos de putas que buscan atrapar a Jack el destripador, me dije, esto pinta para ponerse muy bien.

Acto seguido entramos al metamórfico espacio del Sor Juana para encontrarlo lleno de bruma y con maniquíes blancos colgados a diferentes alturas y con distintas posiciones, así como escaleras de mano que hacen practicable el foro hasta su tercer piso. Por ahí pende una silla de barbero antigua, de madera. Y en las paredes recargados, los tres autores actores, vestidos un poco a la usanza inglesa de la época de nuestro Jack The Ripper.

Y a partir de ahí, una divertida y a veces acida progresión de acciones, muchas veces violentas e intensas, para hablar en teatro sobre la violencia que nos ahoga el día de hoy. Pasa de todo, grafiti, colgar a una espectadora como piñata en la silla de barbero, un salto real desde el tercer piso hacia un colchón, golpizas de verdad y otras sorpresas que no comento para que se atreva a ir a disfrutarlas o a asustarse con ellas como si paso en la función en la que estuve.

Para lograr esto hace falta una dirección muy cuidadosa que la lleva de forma magistral el siempre original Richard Viqueira. Lo mismo que un elenco de actores que se conozca y se lleve muy bien entre si, como este caso en el que son amigos de años, de otro modo resultaría imposible trabajar algo como esto.

Actuaciones comprometidas y brillantes con un desgaste físico al borde del infarto, no hay un momento de descanso para los actores. Suben y bajan escaleras, corren, se cuelgan, gritan, bailan rap, se rasuran. No es un trabajo para tibios. O posees una técnica actoral solida o puedes lastimarte físicamente de manera grave.

Para dar una aproximación del sabor estético de esta obra, quizá lo más próximo seria la estética “grunge” tan actual hoy con sus manchones y trazos en apariencia accidentales. Si, podría decir que es una obra “grunge”.

Así que está dedicada mas para un público joven y atrevido aunque haya visto poco teatro, que a un público adulto convencional que seguro tratara de salir corriendo con el primer susto o se refugiara en su butaca rezando porque se acabe pronto. Pero si usted es atrevido, vaya, lo va a pasar muy bien porque además toda la obra tiene un gran sentido del humor, que va desde la escatología a la sonrisa intelectual más lograda.

Bravísimo a sus creadores interpretes aparte de Richard, José Alberto Gallardo y Toño Zúñiga por ofrecernos un concepto, novedoso, actual y divertido. Hasta para reflexionar sobre la violencia hace falta humor y ellos lo tienen y aquí nos lo comparten. Corra a verla.